Lo que me pareció la última de ayer día 28 .
El tan esperado JORGE DE LEON, Chénier ayer en sustitución del "huidizo" M.ALVAREZ, era mi mayor atractivo porque no lo había escuchado todavía en teatro.
Resumidamente, diré que es un auténtito DIAMANTE EN BRUTO, con todo lo que ello significa: voz brillante y squillante sobre todo en el centro y en el agudo, muy poderoso por cierto, de verdadero tenor spinto.
Dicho esto , hago bastante mías lo que dijo de él hace unos días el tertuliano Rupert de H. muy atinadamente : no nos precipitemos en ensalzarlo demasiado, es joven y tiene defectos en la línea de canto que debe trabajar y pulir.
De León, ayer, demostró en diversos ataques al agudo largos, unos notorios portamentos "di sotto", es decir empujando el agudo bastante desde abajo; a veces también, la voz puede sonar algo cubierta y no siempre está afinado (..en el Improviso, sobre todo ), apretando demasiado la voz con lo que a ratos puede parecer que suene innecesariamente en forte en aquellos pasajes más líricos ( duo final del segundo acto y en el ...bel di di maggio..)
Lo mejor suyo, su tercer acto (..si fui soldato..) y el duo final ,donde tanto él como Cedolins, cantaron lo mejor de la función ( por cierto, ¿quien puede decir que este duo final del CHENIER no es una preciosidad operística ?)
Vamos, que de León es una muy notable voz de spinto, con squillo para dar y tomar, pero su línea de canto es deficiente y debe trabajar más para pulir sus defectos que antes he citado.
CEDOLINS , muy lírica y bien en sus dos duos, fraseando con gusto, intención y claridad.
VRATOGNA no estuvo tan rematadamente mal como en el Renato del BALLO, pero sorprendentemente recibió grandes aplausos ( algún bravo incluso, de un par de viejecitos sentados a mi vera, que eran....sus padres!

). Fue el más verista de todos, pero declamando casi todo ( inexistente línea de canto, que es todo esforzada y a empujones, con bastante vibrato además )
Un lujo, escuchar nuevamente a las veteranas TOCZYSKA y a DIADKOVA.
V.P.PEREZ, salvo en los finales de acto donde sí dio fuerza a la orquesta, se limitó a acompañar a los cantantes en sus arias, con tiempos más bien excesivamente lentos, sin buscar protagonismos innecesarios.
La producción de DEL MONACO, un lujo lleno de detalles con buena iluminación : teatro dell'arte en el primer acto, teatro "semichamuscado" dentro del teatro en el tercero, sabiendo lo que es esta ópera donde su padre dejó una gran huella como Chénier ( como mi nick!

): quizá le pondría solo la pega ante tanto lujo de detalles de buen gusto que hubo en escena a ratos, excesivos figurantes.
El coro, simplemente cumplidor.
p.d. no obstante y para resarcirme con un CHENIER como d.manda , me voy a escuchar dentro de un rato uno de los históricos y mejores de la historia : el del Met del 58 ( Tucker/Warren/Milanov - Mitropulos)