Acabo de llegar de ver Andrea Chénier y suscribo las crónicas que se han hecho aquí, así que intentaré abreviar.
Jorge de León me gustó mucho, tiene una voz bonita y poderosa, aunque lo mejor quizás sea que aún tiene cosas que mejorar. Tengo dos impresiones extrañas, ya me diréis si es algo o una memez. Una es que creo que se esmera en hacer bien los agudos pero en las partes más "fáciles" o menos vistosas es menos cuidadoso. Otra, me sonaron raras las notas altas acabadas en "o", cosa que no me sucedió en las "a" y "e".
Las partes líricas, algo sosas, las de spinto, magníficas. O como lo ha expresado de manera brillantísima Fledermaus:
Fledermaus escribió:
Más soldado que poeta, la verdad...
La soprano,
Ana Shafajinskaia (¿por qué esta hornada de sopranos con apellido impronunciable?), bien en el agudo, apuradita en el grave, potente pero nada fina ni elegante. No me transmitió mucho, salvo en los dúos. Para un tercer reparto, excelente.
La alegría que me llevé al no estar Coto Matamor..., digo, Marco Vrantogna, me hizo ver en su tocayo
Di Felice una maravilla. Es correcto, no me disgustó, hizo un
Nemico muy digno. Del resto, bien la Madelon de Larissa Diadkova en su breve pero emotivo papel.
La
escenografía muy buena, sin "genialidades" excéntricas. No pido más. Apunto un
detalle arquitectónico interesante sobre la contraposición entre el Antiguo Régimen ya fenecido y el nuevo de la Revolución: en el Acto II, los revolucionarios están en torno a una balconada con soportales de estilo neoclásico (finales del XVIII-casi todo el XIX) mientras que en el Acto III, el teatro semiderruido y quemado es de estilo barroco, asociado a la aristocracia y a la realeza (Versalles, San Petersburgo, Viena...)
Y para finalizar: ¿alguien me puede decir por qué llevan los revolucionarios del segundo acto la
bandera de Serbia? Ya en el tercer acto, sí ponen la francesa, además bien grande.
