Primero hay que leer ésto:
http://www.lavanguardia.es/participacio ... seria.html
Me hacía yo ilusiones pensado, "vaya, por fin alguien que se molesta en hacer algo sobre la falta total de documentación que muestran algunos artículos" pero, por otro lado, me surgen dudas sobre si en realidad se toman la cosa mínimamente en serio
Me explico: teoricamente esto es un artículo de "la defensora del lector" sobre ópera.
Pero resulta que hasta bien entrado el articulo uno no sabe de qué narices va la cosa, porque se lia a hablar de no-se-qué rollo de las peticiones y de las colonias inglesas en américa. Y uno no acaba de entender qué relacion tiene todo eso con la ópera. Después de dos largos párrafos resulta que es para explicar que el artículo es en defensa del lector.
Digo yo, que si esa columna es de la defensora del lector, a cuento de qué saltar ahora con toda esa "explicación" ¿Para que la gente se aburra antes de llegar al asunto?
Pero principalmente, lo que me mosquea es el final del artículo. Cito:
En todo o casi todo tiene razón, y el señor Companys entiende muchísimo de ópera. Sólo sugeriría que se tomara los errores con un cierto humor, más como un argumento de El barbero de Sevilla que de La violación de Lucrecia. No están bien, pero tampoco se hunde Valhalla. En cualquier caso su petición ha sido aceptada, y puede entonar triunfalmente el aria Nessun dorma de Turandot. Vinceró, vinceró...
¿Le sugeriría que se tomara los errores con humor? Básicamente le dice que no importa la cantidad de burradas que vea, hay que tomárselas bien. Eso se podría pedir a quien ha señalado uno o dos o quizá 5 errores de poca importancia... pero me temo que la cosa va de bastante más.
O igual es que como son sobre un tema que importa a cuatro y de los que se van a dar cuenta dos, pues ¡qué más da!
En fin, igual soy una malpensada, pero me ha dejado un sabor de boca amargo.-