Juro que Cleo no está coaccionada

.
Veamos, con un poco más de detalle: fue una estupenda función, y al respetable le gustó, a juzgar por las ovaciones finales.
Peter Seiffert fue un estupendo Tristán. Como comentaba anoche, tuvo algún problemilla pasajero, pero se entregó como suele hacer y en el tercer acto estuvo fantástico. No soy muy objetiva con este hombre, me encanta su voz.
Deborah Voigt fue, para mí, lo más flojo. Empezó mal, su timbre me sonaba muy feo y durante casi todo el primer acto daba apuro escuchar a Brangäne con una voz fresquísima y a Isolde tan gastada y con unos centros-graves rasposos... Luego fue mejorando, lo mejor, el segundo acto. El
mild und leise... bueno, cuando una tiene como referencia a la Flagstad cualquier comparación es odiosa. Sonó entrecortado, pero digno. Aun así, es un momento tan mágico que me resulta difícil comentarlo.
Un poco fríos la pareja en el segundo acto, no sé si cosa suya o del director de escena.
Bo Skovhus (Kurwenal) fantástico. Gran presencia escénica, preciosa voz, lirismo... los pelos de punta, vaya. Maravilloso.
Michaela Schuster (Brangäne) estupenda. Qué avisos, qué ternura... Se llevó una de las ovaciones gordas.
Kwangchul Youn (Marke) increíble. Es un bombón de papel y para mí lo bordó. Grandioso el monólogo.
Sebastian Weigle estuvo más comedido de lo que me hubiera gustado. La orquesta sonó muy bien (esta temporada está sonando
muy bien) pero le faltó un puntito de pasión, una mica de romanticismo. Notable, pero no sobresaliente.
La
escenografía, de David Hockney para una producción de Los Ángeles de 1987 es resultona y cumple los cuatro principios
made in Elvira&Santu del pasado viernes

. Colores primarios y decorados
naïve que resaltaban el aire a cuento medieval. Acertado uso de la iluminación... después del fiasco del
Trovatore era bálsamo para los ojos, francamente.
El director de escena
Thor Steingraber acertó con muchas cosas, pero, como comentaba antes, puso demasiada distancia física entre los protagonistas en algunos momentos.
En conjunto, una representación notable, una música conmovedora y cinco horas que se pasaron en un suspiro. Repito, obviously

, en un par de semanas.