Carl Tunner escribió:
Bueno, bueno, Previtali o Serafin no me parecen ninguna mediocridad. Ni Gui.
Grandes directores de foso, de ópera. Que es lo que falta ahora. Conocían como nadie el repertorio, conocían el canto, acompañaban a los cantantes y siempre ofrecían un pulso teatral. No serían genios (algunos de los "genios" del sinfónico pinchan en hueso en ópera) ni señores especialmente inspirados pero había una guardia de directores de foso (añadiría a De Fabritiis, Sanzogno -estupendo- Rossi-magnífico-Bartoletti o Gavazzeni-estupendos también) completamente fiables que es lo que falta ahora que no hay más que batuteros y agitapalos.
Querido Sr. Tunner:
Estoy muy de acuerdo con Vd. en lo expuesto sobre los grandes directores de foso italianos del pasado, que Vd. ha citado con tanto acierto. Además de buenos directores de orquesta (ni ser puede pretender ni es necesario que un músico sea un genio, basta con que sea bueno, correcto, y que afronte con profesonalidad y dignidad el cometido asignado en cada momento) eran estupendos concertadores, pues poseían un gran bagaje vocal, además, de un gran "olfato" - producto, entrev otras cosas, de lo anterior- para saber cómo había que llevar/tratar musical y vocalmente a cada cantante, así como al coro, por supuesto.
A los anteriormente citados por Vd. y por otros compañeros del Foro, desearía añadir a
Guido Cantelli (Novara, 17.04.1920 - París, 24.11.1956). Como se sabe, Arturo Toscanini tenía todas sus esperanzas puestas en aquel jovencísimo prodigio italiano de la direccción de orquesta. Le invitó, por lo tanto, a dirigir cuatro conciertos al frente de la NBC, en 1950 - entonces, Cantelli tenía solo 30 años - y los presenció todos, quedando
felizmente impresionado (según sus propias palabras, documentadas en una carta que le envió seguidamente a su mujer).
Además de ser un extraordinario director en el campo sinfónico y concertístico, Cantelli, pese a su muy corta vida, fue un excelente director de foso, siendo nombrado oficialmente director de la "Scala", en noviembre de 1956. Desgraciadamente, solo unas cuantas fechas antes de morir en París, a causa de un trágico accidente de aviación.
De dicho coliseo milanés, nos ha quedado un ejemplo discográfico de sus sobresalientes cualidades como director de foso. Un
"Cosí", de 1956, grabado en directo. El elenco vocal era el siguiente:
- Fiordiligi:
E. Swarzkopf.
- Dorabella:
N. Merriman.
- Despina:
G. Sciutti.
- Fernando:
L. Alva
- Guglielmo:
R. Panerai
- Don Alfonso:
F. Calabrese.
Esa grabación, reeditada en 2002, por el sello discográfico "Living Stage", no solo es en si misma un tesoro que no habría que dejar escapar (aunque sea consiguiendo esos 2 cds de segunda mano...) sino que constituye una clase magistral de "saber hacer" en el dificilísimo y complejo mundo de la ópera, para cualquier director sinfónico que, en un momento dado, decida, o tenga la oportunidad, de "bajarse al foso".