Bueno, ya llegué de Viena, y mi primer post post-viaje

lo dedico a la crónica de la función del pasado viernes 27. Tuve la suerte de poder asistir a la función con Gruberova, y además llegando una hora antes a las taquillas (no podía comprar antes porque llegaba de visitar Bratislava, y además corriendo por el metro de Viena, pensando en que no lo conseguiría, pero sí pude. Es asombroso no obstante que en las inmediaciones de la Ópera se te peguen como lapas un ejército de vendedores vestidos con capas rojas para venderte una entrada

)
Ya situado en mi localidad de pie (4€ y muy llena de jóvenes y turistas esa zona), y viendo toda la orquesta y escenario (tenía razón, sr.Tunner, vi algo más que la cabeza de Edita

) me preparé para la función y antes que todo ya dicto mi emoticono-sentencia :
Veamos, la escena de Ponelle tiene ya sus años, y ya puede oler un poco a cartón piedra, pero a mi me pàreció preciosa, y sobretodo el cielo estrellado del final, con gruberova corriendo el telón blanco y perdiéndose en la oscuridad. Pero reconforta de vez en cuando ver un decorado clásico.
En lo que a lo musical atañe, me parecía al principio que la orquesta sonaba algo floja, sobretodo en las cuerdas, pero conforme avanzaba el prólogo la cosa mejoraba y por supuesto en la segunda parte sonó a Strauss. No sé si será cuestión de acústica o porque la orquesta no es muy numerosa en esta ópera. Pero ya digo, fue cada vez mejor. La dirección de Schirmer me pareció por momentos anodina y por momentos straussiana, pero al final fue maravilloso.
En cuanto a las protagonistas Compositor-Primadonna/Ariadne-Zerbinetta, tengo que decir que Michelle Breedt sonó algo fría (nunca ha sido santa de mi devoción esta mezzo) al principio, si bien luego mejoraba, pero siempre en la línea correcta en plan "me limito a cantar y ya", pero eso no le impidió llevarse un sonoro abucheo al final.
En cuanto a Adrianne Pieczonka, ha sido para mi todo un descubrimiento

.Qué mujer, qué manera de cantar, qué gran voz, qué todo. En la segunda parte FUE Ariadne: que estilo tan femenino, tan venido del corazón, y el "Es gibt ein Reich" fue un clímax total para un servidor, deslumbrado por un canto bien hecho, con una línea muy bien marcada de canto, que muestra el dominio de esta enorme artista del papel.
Ahora, Gruberova :
La verdad es que es algo ÚNICO ver en vivo la Zerbinetta de esta legendaria soprano. He podido comprobar en persona la capacidad actoral de esta mujer, la vis cómica típica de Zerbinetta, que domina a la perfección, y que a sus 63 años sigue siendo una reina. Si bien es verdad que en los "hingegeben" de su aria tenía algunos nimios problemas con la coloratura, recuerdo que en su versión en el Liceu hacía como unas "risitas", pues ya no las hacía, y tenía alguna dificultad que otra, pero todos esos fallos quedan sepultados ante la tamaña creación musical que supone su Zerbinetta, todo era un sinfín asombrosas piruetas una tras otra, y una redonda actuación. Un privilegio ver a esta señora en el mejor de sus papeles.
Bien, el tenor Lance Ryan : FATAL. No he visto un Baco con tantos gallos, emisión gallinácea, frialdad total y que apenas puede con el papel. No me gustó nada, y más bien, consiguió que me aburriera en el dúo con Ariadne. No sé cómo será su Siegfried, pero si lo hace como el Baco, me va a dar de todo.
Bien el resto de comprimarios. En definitiva, una función memorable gracias al tándem Gruberova - Pieczonka.
