Mister Scorpio escribió:
La cuestión planteada por Varlaam se explicaría de esta manera:
- Los Verdis, Puccinis, Wagneres, Etcéteras, etc, son obras más conocidas por el publico y, por tanto, más programadas en los teatros (que lo que buscan es hacer caja, evidentemente). Por tanto, el abanico de cantantes que abordan estos roles es más amplio, y las posibilidades de que uno se tropiece con una interpretación mediocre, muy alta. Como además el público tiene más conocimiento de la obra (versiones discográficas, experiencia en teatro), es más dificil que los espectadores comulguen con ruedas de molino.
- Los Janaceks, Brittens, Bergs, obras menos conocidas (por las razones que sean), están menos demandadas en los teatros, y las suelen abordar cantantes más "especialistas". A eso sumamos que él público, en general, las conoce menos, tiene menos referencias en su oído interno, y a veces esa falta de referencias o de prejuicios favorece -paradojicamente- el que disfrutenos más la obra (porque no estamos esperando el si bemol de la donna è mobile o la caballeta de no sé quién). Así, la gente suele salir más satisfecha.
No me olvido de otra posibilidad: la del miedo a meter la pata después de escuchar una obra que no conocemos bien ("¡Todo genial, todo genial!); o la de criticar a todo el mundo para hacernos los entendidos. Todos somos humanos.
Ok a todo, pero además yo tengo la sensación de que en algunos repartos de Verdi los cantantes son mejores que en obras del siglo XX. Y, sin embargo, se los juzga con peor nota, por eso lo de las dos varas de medir. Si los cantantes del último "Billy Budd" de Bilbao se hubieran puesto a cantar un Verdi o un Wagner, por ejemplo, ¿no se les hubiera puesto a caldo? Y no lo digo tanto por criticarles, sino porque, por comparación, la exigencia me parece mucho mayor en otro repertorio. Y está bien lo de que "Billy Budd" se escucha poco y ya la obra merece mucho la pena, pero, entonces, ¿aceptamos que "Rigoletto" no merece la pena como obra, y que se ha convertido en un vehículo para el lucimiento y la exhibición de virtudes y defectos de los cantantes?
Hace poco vi a un tenor, que funcionaba muy bien en Jenufa, destrozar una ópera de Verdi. Pero la cuestión no era sólo estilística: es que daba la impresión de ser un cantante horrible, incapaz de dar agudos, apretando, cambiando de color constantemente, ya ni hablemos de cantar legato o apianar. Y en Jenufa colaba... ¿Por qué pasan estas cosas?