Carl Tunner escribió:
viajero lirico escribió:
Tengo entradas para el primer reparto y debo ser masoquista, según lo que leo, porque las busco también para el segundo reparto. Lo que ocurre es que en la actual temporada del Real hay tan pocas ocasiones para oír cantar que en cuanto programan una ópera que da la oportunidad de hacerlo, pienso que debo aprovecharla. ¿Alguien puede decir algo del tenor del segundo reparto, David Alegret, a quien en la Ópera actual recién salida presentan como tenor con futuro? Hace años le vi en el Liceo haciendo un papelito en el Viaje a Reims, quizá el Gelsomino.
Y ahora me voy a permitir dirigirme directamente al señor Carl Tunner. He visto que coincidimos mucho en nuestros juicios sobre el valor intrínseco de determinadas óperas, independientemente de cómo las interpreten. Leo con mucho interés sus apreciaciones sobre cantantes y veo que suelen ser muy duras. Eso depende, en mi modesta opinión, de un nivel de conocimientos muy alto y de un nivel de exigencias tanto o más alto, que no tiene por qué estar forzosamente en relación directa con el anterior, sino influída más bien por una predisposición a resaltar más los aspectos positivos o los negativos. Recuerde lo del vaso medio lleno o medio vacío.
Es el preámbulo para dos preguntas concretas que le hago, como me han dicho a mí hace poco, Sinanimus molestandi, y que me puede contestar o no, según estime oportuno, pero que le hago porque me interesa su opinión.
1ª, ¿Su juicio sobre Keserova ha sido siempre ése o depende de un momento de forma actual? Yo aún no la he oído en vivo.
Y la 2ª, más peliaguda: ¿Me podría hacer una pequeña clasificación de los tenores rossinianos actuales? (muy buenos, buenos, regulares...............de juzgado de guardia) ¿Y de los de épocas anteriores que haya visto en directo?
Si cree que pregunto demasiado, me puede mandar a paseo. Está en su derecho. Un saludo
Gracias por leerme con mucho interés. No le mando a paseo porque uno es malote y chinchón, pero tiene su educación
Paso a responder sus preguntas:
1. La Kasarova nunca fué santo de mi devoción pero ahora mismo está, mucho, mucho peor. No era tan desastre, tan emisión propia de ventrilocuo ni había tanta afectación y melindre.
2.-Tenores Rossinianos actuales. El Rey es Flórez (estoy lejos de ser "Florezido" pero no niego sus cualidades) y casi el único con interés. Por ahí anda aún Kunde, cantante que ví en los 90 como Lindoro, Tamino o Ernesto y que aún se sostiene, a pesar del desgaste vocal, merced a su inteligencia y musicalidad. Siragusa es otro tenorinino con la voz blancota y agudos de pollo degollado pero canta bonito. Es decoroso.
Lo demás, para salir corriendo: Workman, Tarver, Lopera, Sledge, nuestro amigo Mironov.....
Zapata nunca me convenció y tras su Argirio en el Real le veo poco futuro en estos repertorios por las tremendas dificultades que mostró arriba.
De los anteriores, siempre me ha encantado Rockwell Blake al que ví Barbero, Cenerentola, Italiana, Viaggio, además de Fille du Regiment. Voz fea como ella sola, pero con una agilidad única apoyada en un fiato increíble. Una técnica, además, que le permitía toda clase de regulaciones dinámicas, dominio del misto, del falsettone... y un fraseo variado y contrastado.
EL GIovanni David del siglo XX
Merritt ha sido el Andrea Nozzari del renacimiento Rossiniano. El baritenore, el único prácticamente. No le pude ver en vivo más que a última hora y cantando "La canción de la tierra" de Mahler...
Matteuzzi con una vocecilla de cabrita, tenía también su interés. Dominaba totalmente el estilo y cantaba muy bien como demostró en su ALmaviva del Teatro de La Zarzuela en 1992
Una mención también para la clase de Raúl Giménez al que he visto también bastante, pero en sus últimos años y ya decadente.
Dije que le contestaría y parece que ya puedo escribir. Su comentario me vino a corroborar la impresión que yo tenía de que el resurgimiento del tenorismo rossiniano que tuvo lugar hace 20 ó 30 años se está agotando, con la gloriosa excepción de JDF, que es el tenor contraltino, tipo David, de lo que llevamos de siglo XXI. Tras él colocaba yo a Zapata, pero hará casi 2 años que no le oigo y las opiniones que veo en este espacio son preocupantes. Tiene (o tenía) una calidad de timbre de primera fila y un volumen fuera de lo común en alguien con su dominio de las agilidades. Es cierto que va bastante justo de agudo; pero yo pensaba que ese inconveniente tendría mucha mayor importancia en el repertorio belcantista, en el que parece que empezó a probarse, pero que quizá después ha descartado. Respecto a Kunde y Siragusa, mi valoración de ellos es inferior a la que hace Vd, pero sí, se les puede calificar de decorosos.
De los del pasado, a mí me gustó mucho Merrit, efectivamente el baritenor de los últimos tiempos, a quien ví Ermione, en La Zarzuela, además de un Concierto en homenaje a Montserrat Caballé, días después; I Puritani en Bilbao, y La Canción de la Tierra que refiere Vd. Me gustó bastante Mateuzzi. Con voz algo menos blanca y con mayor densidad, hubiera estado bastante próximo a JDF. Reconozco que Blake era un maestro y siempre comprendí sus grandes éxitos, pero no los compartía totalmente. Para mí tenía el grave inconveniente de que la cualidad que yo más valoro en un cantante es la calidad del timbre, que era precisamente su carencia, aunque quizá la única. Supongo que, además de las que nombra, también le vería Vd. en aquel Le Revenant de La Zarzuela, del año 2000.
Yo no pude comprobar si también fue uno de los grandes Bruce Ford, (sólo vi su Tamerlano del Real, que no me permitió sacar conclusiones) y Vd. no lo nombra. Tampoco nombra a Ernesto Palacio. Y hubo algún otro de paso fugaz, como Standford Olsen y Frank Lopardo. También tuvo su momento Francisco Araiza, pero yo lo vi ya en otro repertorio.
De los aún anteriores llegué a ver a Luigi Alva, bastante bueno, pero no tanto como los que vinieron después; Benelli, corriente; Eduardo Jiménez, bueno pero muy justo de agudo. A Raúl Jiménez siempre lo cogí en un día malo.
Y tenores rossinianos del futuro parece que nadie los encuentra, al menos con garantías. Esperemos.