Siddharta escribió:
La Condesa no sobrevive a Lulú, tiene un precioso Liebestod final, fusionada con la cegadora luz del retrato.
Hola, Siddharta, ¿qué tal?. Iba a decir que siento discrepar de ti con respecto a la muerte-no muerte de la condesa en la Lulu de Loy, pero sería una frase hecha, no lo siento en absoluto, más bien es un placer oponer puntos de vista. Mira, ese mérito sí lo tiene la puesta de Loy, provoca controversia.
Es evidente que Jack el Destripador no asesina a la condesa sobre el escenario, y además Loy ha manifestado a este respecto:
"No me gusta ver morir a las dos mujeres. En realidad me da la sensación de que no es necesario volver a narrar la muerte de Geschwitz; me gustaría que sobreviviera, y que, en ese momento, el elemento utópico de la música también se convierta en un factor de la trama, de manera que la ternura y el amor puedan sobrevivir."
Lo del Liebestodt es una hermosa idea (también José Luis Téllez juega con ella en su presentación de la obra) pero yo interpreto más la fusión del haz de luz-retrato y la condesa en el sentido de una supervivencia del amor en alguien vivo, en todo caso, la muerte de la condesa es circunstancial. Y no me gusta esta idea final porque creo que Lulu según la pensó Berg es una historia de absoluta desesperanza.
Tampoco me gusta de la idea de Loy el interés excesivo en plasmar la psicología de los personajes, creo que estos funcionan sobre todo como arquetipos (¿de ahí la Lulu de los mil nombres, puede ser cualquier mujer?) y que la importancia del contexto y de lo social en la obra, que la crítica a las relaciones de dominación económica, de entorno que se derrumba queda desatendida en esta producción.
Pero vamos, ya me estoy poniendo yo un poquito pesado, y parece que padezco Loyfobia.
Un abrazo.