Carl Tunner escribió:
Ponga 25 funciones de Rigoletto o Trovatore en Madrid o Barcelona cantado Pepe Pérez y se llenan, ponga 25 de Lulú y ya verá.
Es como cuando digo que Puccini compuso la última ópera que les gusta a todos. A partir de ahí, gustan a unos si y a otros no.
Es usted un maestro haciéndose trampas en el solitario.
Por supuesto que se llenan 25 funciones de Rigoletto. Sin duda. Yo tambien iría. ¡Cómo no se va a llenar si algunos han estado cincuenta años escuchando casi exclusivamente ese tipo de música! Ganas pasta -o pierdes menos- y como hay mucho conformista por ahí mientras no sea un despropósito la gente se va contenta a casa (1)
Ponemos 25 funciones de Wozzeck y no se llenan. Normal. Mucha gente, entre los que me incluyo, hemos sido maleducados en la música y no salimos de conocer dos o tres cositas de la ópera universal, y eso si tienes un poco de interés. Pero mundos estéticos tan distintos al -pongamos por caso- Verdi exige un esfuerzo al oyente para el que no nos han preparado.
A partir de ahí hay que apelar
exclusivamente a la curiosidad del oyente. Hay oyentes que lo intentan una vez, desisten y vuelven a lo que les es más accesible; otros insisten y acaban aceptando las nuevas reglas de juego o renuncian per saecula saeculorum.
A mi me encanta
Wozzeck. La considero una de las óperas más bellas de la Historia de este arte. Sin embargo mis conocimientos musicales son nulos y no sabría explicar porque o cómo he llegado a disfrutar tanto de este título y de este tipo de música. Nunca he sabido responder a esta cuestión quizás porque nunca me lo he planteado como una carrera de méritos.
En lo que soy "invencible" es en curiosidad. Me sorprende que haya gente amante de la ópera que no tenga esa curiosidad pero se que es así. Un servidor rechazo el barroco durante años hasta que vi la luz en un
Giulio Cesare in Egitto.
¿25 funciones de Wozzeck y sobran entradas? Mejor, así hay más para mi.
(1) Uno de los problemas del "consumo" de óperas muy conocidas en plan masivo es encontrar la calidad para ofrecerlas. Y no nos engañemos: hoy or hoy el gato por liebre se da sobre todo en este repertorio.