Peter Quint escribió:
Por otro lado, yo estoy un poco hasta la p*lla de que parezca que o alguien se c*rre con un Sol3 ffff o si no es un frío y perverso Beckmesser sin emociones que no sabe lo que es un teatro ni la ópera ni la música ni la vida. Él mundo está lleno de calderones, pero también de medias voces arrebatadas. Y el arte no está en los extremos, sino en la significatividad de los matices.
+ 1.
Gualtier Malde escribió:
Gino escribió:
No pueden faltar en este hilo.
Los verdis de estudio de Giulini.
Estamos hablando de Rigoletto, Falstaff y Trovatore, ¿no?.
Porque el Don Carlo es estupendo (a pesar de que el Felipe de Raimondi no es el mejor, obviamente).
Gino escribió:
Cierto.
Sin embargo en ese magnífico "Don Carlo" echo de menos algo del nervio de Solti (que es menos variado y sutil)
Hombre, el Don Carlo de Giulini, en lo que a él compete, es magnífico, y yo lo prefiero, en general, al de Solti, que mete mucho ruido a veces y wagneriza, en el peor sentido del término, un drama verdiano concebido con otros mimbres.
El Rigoletto de Giulini es interesantísimo, y logra sonidos que no se encuentran en casi ninguna otra toma. A cambio, es cierto que la monotonía de otros pasajes es insoportable. Pero bueno... en general me compensa. Y de ese registro sigo pensando que es más que recuperable el bufón que compone Cappuccilli, al que a menudo se ha despachado como formando parte de una toma llena de sinsentidos como el Duca de Domingo o la Gilda de Cotrubas.
El Falstaff, como sabrán, no es una toma en estudio, sino la edición en cd de un corta y pega de las funciones del Covent, de las que también hay dvd disponible. Pelín monótono sí que es, para qué engañarnos, pero de nuevo hay dos o tres escenas donde el sonido y los detalles que logra Giulini son magníficos. También me compensa.
Lo que es de traca es el Trovatore. Por el reparto, donde mejor ni entramos... por la toma de sonido, que es infame y suena trucada hasta la saciedad... y por Giulini, que debió traspapelar las partituras, porque si no no sé entiende el despropósito...