Y ya que ha salido
La voix humaine, vamos a hablar un poquito de esta obra si os parece, con la que La Dame de Monte-Carlo tiene muchos puntos en común.
Se trata de una tragedia lírica en un acto, compuesta en 1958, también sobre el texto de Jean Cocteau, que lo había publicado en 1930. Es un monólogo (“a dos voces”, decía el autor) para soprano y orquesta.
Encontramos a una mujer sin nombre (“Elle”) que se encuentra sola en su habitación y habla por teléfono con su amante, que la ha abandonado, para casarse al día siguiente, como descubrirá después, con otra mujer. Oímos su parte, la de Elle, y las contestaciones de su amante las imaginamos durante los silencios. La conversación, además, se ve constantemente interrumpida por el mal funcionamiento del teléfono, que pierde la conexión vía operadora, incluso por otra abonada que se cruza en la línea y ridiculiza la conversación de los ex amantes. Los estados de animo de la mujer van desde el intento inicial por demostrar bienestar y comprensión, un tanto infantil, al patetismo, al reproche, el chantaje afectivo, la desesperación absoluta, la histeria, en una desintegración emocional que seca la garganta y te hace removerte, incómodo, en la butaca.
La orquesta acompaña el recitativo disgregado, a veces inconexo, con las inflexiones propias del habla, con una música llena de sensualidad y drama.
En lo que se refiere a La voix humaine, el propio Poulenc ha dejado precisas indicaciones:
Citar:
"El papel único debe ser realizado por una mujer joven y elegante. No se trata de una mujer vieja a la cual su amante la abandona; es del juego de la intérprete del cual dependerá la extensión de los silencios, tan importantes en esta partitura; todas las partes de canto sin acompañamiento deben ser en un tiempo libre, en función de la escena. Se debe pasar libremente de la angustia a la calma, y viceversa; la obra entera debe estar inundada por la sensualidad orquestal".
Sobre todo en la música, pero también en el tema, hay muchos puntos en común en La Dame de Monte-Carlo. Pero la mujer angustiada y frágil de La Voix Humaine se ha convertido aquí en una mujer angustiada, pero con un baño de ironía y de hastío, ese que a veces da la soledad y una vida vaciada de sentido.
Os animo a escuchar, si no la conoceis, la Voix Humaine. Quizá Monsieur le Marquis nos pueda hacer la crítica negativa para contrarrestar mi entusiasmo
Ahora, eso si….las acusaciones de snobismo tan en boga en el foro nos pueden caer de los sitios mas insospechados!!! Citar:
« La Voix Humaine, acto inestético, acto de presencia contra los estetas, contra los snobs, contra los jóvenes (los peores snobs), capaz de emocionar tan sólo a aquellos que no esperan nada y no prejuzgan ».
(Esto lo dijo Cocteau, no yo, eh ? y naturalmente es una broma) 