Hola. El mérito que le doy al señor DFD es que he vuelto a escuchar ese aria tan manida y me he quedado todo el youtube: qué fraseo, y qué dinámicas, el tío (también estoy con el señor b en cuanto a lo de la primera frase a la basura...

).
A mí con este hombre me pasa que conocí "Rigoletto" con su grabación, y después todos los demás me parecen un algo (los buenos) o un mucho más brutotes. En cambio, su Iago sólo lo escuché hace poco, y me pareció excesivamente matizado. No sé si a ustedes les ha pasado lo de un cantante que parece que identificamos con un papel, como si fuese un conquistador que llega por primera vez a un lugar y pone su banderita, y que en otros papeles pueda no satisfacernos porque "llegó demasiado tarde" en nuestra historia personal con el papel.
En cualquier caso, sobre esto de Rigoletto y Iago, no eres tú, DFD, soy yo...
Spinoza escribió:
yo hecho de menos algo más de creatividad, de intención: una concepción del canto más personal, en la que se sacrifique algo, muy poco, de musicalidad, de lo escrito, al servicio de la creatividad. Y en Dieskau sólo encuentro a un músico, genial, leyendo la partitura como nadie, pero me falta un pelín el intérprete, ese que vuelve nueva la partitura cada vez que la retoma.
Esto suena relativamente bien, pero significa abrir la puerta a arbitrariedades, auras, cosas a mi entender un poco fantasmagóricas. Vamos, que el más listo de la clase siempre ha sido el compositor, creo.