Bueno, bueno, no nos pongamos suspicaces.
Solti: insisto en que reducir un Requiem a pura y vacua monumentalidad, no es lo que yo busco. Pero si gustan, a por él.
Pavarotti: él es, en efecto, autor de una de las tres o cuatro mejores interpretaciones del Requiem, pero no en esta toma, Gino. Aquí el timbre está, para mi gusto, exageradamente claro y fibroso, y transmite más inseguridad que espiritualidad. El Ingemisco lo dice todo: una voz hipercubierta y un agudo estrangulado durante toda la primera sección (es algo que me molesta mucho, por innecesario), y luego un catálogo insuperable de medias voces, reguladores, diminuendos, una emisión liberada y firme. Y eso pasa durante toda la toma: donde decía inseguro, dígase irregular si gusta más. Y ojo: son matices dentro de la excelencia, pero hay que decirlos. Ya empecé diciendo que era lo mejor de la toma.
Sobre Talvela parece haber acuerdo, no así con Horne y Sutherland. Lo de Horne quizá sea más personal, pero no soporto esos graves y ese entubamiento constante de la emisión. No me compensa su inteligente fraseo, lo siento. Y Sutherland: pues lo dicho, a su rollo, muy a lo Caballé. Canto celestial, pero pasivo.
Resumiendo: no exageréis mis objecciones. Es una buena toma, pero muy por debajo de lo que semejante reparto podía anunciar. De veras que el Requiem de Verdi es una de las obras que más he escuchado en mi vida; tengo su discografía trilladísima, y esta toma de Solti ha ido bajando muchos puestos con los años.
