Vaya me voy un rato y esto se calienta, veremos que puedo contestar y salir del agujero en el que me he metido
helena gabriela escribió:
Si esto no se hubiera calentado más te contesto, si quieres que lo haga te parece por mp, para no hundirme más.
mitchum escribió:
La opinión de Rinaldo me parece tremendamente injusta. Sigue una corriente crítica que viene a decir que las grandes obras operísticas son Wagner, Verdi, y el verismo, poco más o menos, y que lo anterior, quizás por carecer del poso dramático y orquestal que los citados compositores.
Para empezar no soporto el verismo, en Verdi me aburren las arias para bravear.
mitchum escribió:
Me parece una falta de respeto. Porque precisamente, gentes tan infinitamente grandes como Pavarotti o Kraus comenzaron a forjar sus respectivas leyendas con esas "obritas".
Entonces usted no valora al compositor sino al cantante
mitchum escribió:
Es como si hubiera un repertorio de primera y otro de segunda, y poco menos que los intérpretes de éste último no alcanzan la consideración de "cantantes de verdad".
Particularmente nunca colocaría alguna obra belcantista a la altura de un Parsifal, Borís Godunov, Wozzeck, Capriccio, Pelléas et Mélisande, Der Ring des Nibelungen, Tristan und Isolde, Elektra, Peter Grimes, Salomé...
Y eso de "cantantes de verdad" creo que nunca lo he dicho eso es una tergiversación deliberada
mitchum escribió:
Yo no soporto a Wagner ni la ópera alemana en general, pero no por ello menosprecio lo que significa ni a quienes forman parte de su mundo.
Se ha expresado de la obra Wagneriana tan respetuosamente como yo lo hago con esas "obritas"
Carestini escribió:
A mí tampoco me enloquece JDF ni su repertorio (a excepción de Rossini, que siempre me gustó), pero da la casualidad que entre esas "obritas" pueden contarse algunas de las páginas más difíciles y maravillosas que se han escrito para tenor.
Siento decirlo, pero la opinión de Rinaldo sólo revela en este caso un profundo desconocimiento.

Todos desconocemos. Y ojo Carestini yo no estoy discutiendo la dificultad de la interpretación...