Tuve ocasión de ver la función del día 10 con el primer reparto. Haber, hubo de todo. En general, me gustó muchísimo, pero con matices. Sarah Connolly y Miah Persson, sencillamente fantásticas: dos animales de escenario que hicieron unos personajes de una impresionante carnalidad desde el punto de vista vocal y escénico. No creo que Vesselina Kasarova hubiese funcionado tan bien como Nerón, ni mucho menos. Sarah Connolly, por su físico, es además visualmente creíble en el papel, y aporta unos matices de locura, perversidad y excitación perpetua (fabuloso el primer duo con Popea) como no había visto en nadie. Miah Persson es una Popea impresionante, por su cuidadísima línea de canto, la riqueza y variedad de inflexiones, y una actuación que hace comprender para siempre por qué Nerón está sexualmente esclavizado por ella. Maravillosa Maite Beaumont en una Ottavia llena de matices, con un "Addio Roma" de una belleza conmovedora. Jordi Doménech es el peor Ottone que he visto y oído nunca: con la voz atrás en la mayoría de las ocasiones, un espanto a olvidar, junto con Guy de Mey, bastante lamentable en el precioso duo de Lucano y Nerón. Dominique Visse salva los muebles por su inmenso talento escénico, pero la idea de que haga las dos nodrizas no fue la más acertada, ya que se echaba de menos un mayor lirismo en "Oblivion soave", donde el timbre de Visse resultó feo, por decir algo. Franz-Josef Selig es un Séneca con una voz muy bonita y de gran extensión, pero se echó de menos algo más de volumen. Fabuloso Francisco Vas en todas sus variopintas apariciones, y muy bien Ruth Rosique, aunque no resultó en absoluto favorecida por el matiz de secretaria boba que se le impuso (Drusilla y Ottone quedan como los dos tontos de la historia, y no es así).
Y en el "debe"… el absurdo de los repelentes tintines con los yoyós en la escena de la muerte de Séneca (si es su admirado maestro ¿cómo es que no dan muestra alguna de enfado cuando el Valletto pone en ridículo la filosofía estoica?), el colorido de algunas escenas, realmente mareante, y los horripilantes amorcillos del final… al igual que Venus. Y el prólogo, cantado como para tirar tomates, salvo a la Virtud, que era la única salvable.
wotan74 escribió:
En definitiva,si a la función se le hubiera recortado un pelin más el prólogo y el primer acto que se hacen un poco larguitos,podría hasta decir (si no es con mi abogado,lo negaré)que esta ópera ha sembrado en mi la semillita del amor por el barroco.
Wotan74.
A pesar de los problemas de la partitura, con los dos manuscritos diferentes, esta ópera no es un "corta-y-pega", y nada justificaría quitar de un plumazo alguna parte. Si se hace eso en Wagner… arde Troya!