@lm@viv@ escribió:
Creo que ambas partes, la del Dtor. Artístico que había puesto
aquí y nadie ha comentado y la de la oposición no hacen sino ver sólo los puntos que refuerzan sus respectivas opiniones. Lo ideal sería poder ver unos Dialogues como los de este año, que no gusta a uno, y un Ballo de hace 30 años aunque fuese con una producción de cartón piedra, pero con los Carreras, Gulín o MacNeil que cantaron entonces, que defenestra el otro.
Perdona pero yo sí lo he comentado, incluso me has respondido

De hecho mencioné que me parecía desacertado restringir actividades infantiles, que han tenido un éxito clamoroso, y seguir apostando por otras donde, si descontamos las entradas regaladas, se llenarían poquísimas butacas

Añado también que me parece excelente la idea del segundo reparto, pero hay que promocionarlo bastante más, porque en Ballo se volvieron a dar cientos de invitaciones y estuvo lejos de llenarse y creo que hay una falta de publicidad evidente.
Tal vez no se haya comentado más porque realmente el director artístico tampoco dice nada reseñable ni tan polémico como su oponente. ¿Que hay variedad de público en la ópera? Ni lo dudes, desde el escenario se percibe perfectamente, y por cierto, el preferido por todos los que participan en una función no es el primero. He oído a cantantes decir cosas como "¿seguro que no están pintados?" porque se percibe una frialdad que va en contra de ellos mismos, pues cuando el público es más cálido y va con menos prejuicios los cantantes a su vez se entregan más y se terminan consiguiendo mejores resultados musicales.
En cuanto a lo otro, creo que el problema principal no es necesariamente la puesta en escena que es en lo que siempre pone el acento el aspirante, supongo que intentando poner a su favor los zapateados populares. Me explico: la escenografía de Carsten, que mencionas, no se puede ni por asomo poner de ejemplo de historicista, y sin embargo fue una buena escenografía. Hubo puestas en escena perfectamente en época que sin embargo, para mi gusto, resultan aburridísimas y convencionales, tipo Lakmé, Traviata, Thäis... que hemos ido viendo estos años.
Se pueden hacer cosas modernas y con buen gusto, como se ha demostrado en ese Boheme, que no entiendo cómo critica Abeledo, como la Lucia, Iphigenie, Diálogos, Rake's... El problema es cuando, ya sea en época como modernizada, la puesta en escena es mala, y no creo que tenga necesariamente que ver con el dinero que se invierte. Para mí un ejemplo de mala inversión es haber comprado la Thäis, la cosa más cutre que he visto en mi vida, y de moderna no tenía un pelo.
Por lo demás sabes que en lo básico estamos de acuerdo. Yo también prefiero 5 títulos con más medios que 6 haciendo aguas, y así comenzamos a hablar en este mismo hilo. Pero quizás también convendría preguntarse si podemos aspirar a excelentes cantantes con telones mal pintados. ¿Vendrían ellos con una pobrísima puesta en escena? ¿Le gustaría a un público que demostró su desacuerdo con escenas pobretonas como las que mencioné antes? ¿No sería mejor ya puestos olvidarnos de los telones y hacer una ópera en versión concierto con cantantes maravillosos? Ah, claro, porque la gente no iría a verla
