Sobre los fallitos de
El Ocho, que es algo con la menor importacia, aclaro:
Lo leí hace casi 4 años, así que hablo de memoria y no pongo la mano en el fuego por nada. Seguro que si buscáis en Google encontrais muchos. Personajes ciegos y milagrosamente curados, recuerdo que había dos: un enciclopedista secundario cuyo nombre ni recuerdo y... tal vez me equivoque, no recuerdo, pero ¿no salía Bach en su última semana de vida? Por ahí ya estaba cegato perdido (creo que en su momento verifiqué el error).
Los foreros que relean
El Ocho, si les apetece, pueden ir verificando las fechas con la de los cuadros de
Jacques-Louis David. Uno, al menos, de los cuadros mencionados lo había pintado mucho antes. Otro todavía no lo había pintado.
Hacia e final también hay pequeños anacronismos, pero no quiero hacer
spoiler, que le dicen; porque hay gente a quien le importa enterarse de un final antes de terminar un libro. Yo, personalmente, lo que menos valoro de una novela es el argumento, aunque también es importante. Por eso siempre me ha dado igual que me "chafen" una película o un libro.
No me acuerdo ni del nombre de la protagonista, y el libro lo tengo en Sevilla, no aquí; así que no puedo verificar nada. De todos modos, no creo que merezca ningún esfuerzo de investigación.
De todas formas, son aspectos insignificantes en la valoración de una novela. Cuando hablé de anacronismos me refería más bien a la burda construcción de los personajes, y a esa especie de cúmulo de casualidades que hace que TODOS los personajes famosos de la Historia sean primos y estén envueltos en la trama, apurando al máximo el margen de fecha de nacimiento-fecha de defunción para encajarlos de manera forzada. Esto no es malo per se, pero es que, casi siempre, la aparición de estos personajes no son más que cameos baratos. Esto no pasa en toda la novela histórica, pero es más fácil hacerlo así, y vende más

.
Pero mejor hablar de su calidad literaria, de la estructura del relato, del manejo de las perspectivas narrativas, de la construcción psicológica o funcional de los personajes, de la lógica narrativa, de la belleza del estilo, del dominio del tiempo de la narración y del relato, del espacio, de reflexiones sobre la significación del libro, de interpretaciones posibles... o de cualquier otra cosa que tenga algo que ver con la literatura y el arte

. En mi opinión,
El Ocho es mediocre y simple en la mayoría de estos conceptos (y realmente deficiente en otros), por lo tanto, creo que no merece la pena el esfuerzo

.
Ahora, en serio. Os recomiendo una reciente novela, de lo mejor que se puede leer últimamente, que seguro que no os dejará indiferentes. De uno de los mejores (o el mejor) novelistas españoles, el valenciano Rafael Chirbes:
Crematorio*(2007). Si os gusta, probad con
La buena letra (1992), que tal vez os guste más que
El Ocho 
.
Chirbes no es muy famoso aquí en España, ¿alguien lo ha leído?

De hecho, es más famoso en Alemania que aquí. No entiendo por qué (tal vez sí

), pero es una pena. También ha escrito una trilogía, en plan
Cuéntame (perdón por lo irreverente), de las que gustan tanto.
*Chirbes, Rafael.
Crematorio. Barcelona: Anagrama, 2008.
