Un poco más sobre Das Rheingold
Si me permitís, aprovecho el monólogo para poner en limpio mis ideas sobre El oro del Rin y su encaje dentro del Anillo, para así poder entender mejor a Loge. Como siempre esta es la visión de Wimsey, porque las interpretaciones de la obra de Wagner son ilimitadas.
Al principio el mundo era idílico, seguía el orden de la Naturaleza y el Amor era el valor supremo. Su símbolo era el Fresno del Mundo.
Entonces un joven dios, alentado por su esposa, sacrifica un ojo para beber de la fuente de la sabiduría y rompe una rama del Fresno. Con ella crea una lanza que le atorga el Poder sobre los demás, pero el Árbol se marchita y muere. Este primer acto de corrupción pone en marcha la "rueda que gira" y que llevará a los dioses a su final. El segundo acto tiene lugar en la primera escena de Das Rheingold: la renuncia al Amor de Alberich y su robo del oro.
Eso sí, no hay que equiparar a Wotan y Alberich. El primero no sólo es capaz de mostrar sentimientos positivos, sino que su Poder tiene un límite: tiene que cumplir siempre su palabra. Ahora bien, su acto original y su ambición ya le han metido en una espiral de la cual no podrá salir. El nibelungo está, en cambio, consumido por la sed de poder. Siempre me recuerda a esos dictadores y jefecillos que suplen con su brutalidad su menor talla intelectual. Por eso aquello que menos toleran es lo que Alberich padece dos veces: la humillación.
Durante Das Rheingold el mundo todavía está en la primera fase de su declive, y por eso la búsqueda de Loge es infructuosa. A pesar de ello ya notamos los primeros síntomas, como el hecho que la mayoría de personajes sean tentados por el Anillo. Con la maldición el destino de todos ellos está sellado: se comete un fraticidio, Wotan y Fafner se encierran en sus refugios y Alberich empieza a vagar tramando su plan. Loge ve claramente las consecuencias de todo ello, pero no va a hacer nada para evitarlo.
Fijaos que todo eso es trasfondo y símbolo, y por eso Das Rheingold es un preludio: el auténtico Drama no empieza hasta el inicio Die Walküre. Por eso el tratamiento de la obra tendría que ser diferente al resto. Ahora bien, como Das Rheingold tiene unas necesidades de puesta en escena brutales, se nota que la mayoría de directores de escena le dedican un 80% de su tiempo y luego preparan corriendo las tres jornadas del drama.
Y finalmente un apunte temporal. Si admitimos que los seres mitológicos son inmortales, en el sentido que pueden ser asesinados pero no envejecer, entonces no hay límite en el tiempo entre Das Rheingold y Die Walküre. Pueden ser 20 años o 2000, e incluso que las tres jornadas tengan lugar en un brutal mundo futuro y post-apocalíptico (como proponía de alguna manera Kupfer en Bayreuth).