Bogey escribió:
Tengo que decir que he visto las 2 Traviatas: primer reparto en TV (que grabé además de “Otelo” en Mezzo, afortunadamente cuento con 2 vídeos) y segundo en vivo (día 27). Lo primero que me gustaría decir –independientemente de las declaraciones de Pizzi en TV- es que no me trago ni me tragué nunca la versión de la Gheorghiu. Después de haber visto el montaje –que no vi el año pasado- creo que todos deberíamos estar de acuerdo en que ni remotamente traiciona el espíritu de Verdi ni de Azuli ni de Marroni –con perdón de D. Giuseppe, que sólo pretendo destapar la mascarada de la pretenciosa diva-. La buena señora, como lo era la Battle y tantas otras históricas sopranos (y tenores) debe ser una prepotente e insoportable capitana general. Eso si, cantar canta bien… de hecho canta estupendamente, que todo hay que reconocerlo. Yo sí conocía a Norah Amsellem y por más que intento acordarme no se exactamente en qué obra la oí –me suena Mozart o algún italiano- y creo recordar que me gustó, aunque en esta Traviata he preferido la voz de Inva Mula, pese a que en el último acto me dio la impresión de que estaba ligeramente fatigada y con cierta pérdida de brillantez. No obstante no he visto aún el 1er. reparto entero porque preferí ver “Otelo”.
Sobre el público… Dios (si es que existe) nos libre del <público-entendido-en-ópera> y de cualquier público pretencioso, pedante o puntillista en exceso. Una cosa es hacer crítica constructiva y otra cargar contra la sucia uña del meñique izquierdo del barítono si éste ha interpretado irreprochablemente su papel. Si que creo, no obstante, que el público de estas funciones, o bien tiene menos poder adquisitivo, o bien no le interesa lucir joyería o cultura, o bien no conoce tanto la ópera como el abonado (he conocido abonados por las 3 causas). Y me disgustó profundamente cuando tras el sólo de Alfredo de la 1ª escena del 2º acto un aficionado gritó “¡fatal!”, a lo que otro le respondió “¡imbécil!”. Es obvio que Alfredo le vino grande a Raúl Hernández, pero también lo es la mala educación del aficionado “resultadista” que no sabe reconocer el trabajo al menos con su silencio. Como última obviedad, tal vez por lo dicho, el público apludió en exceso al tenor, que sabedor de ello se retiró rápidamente en su saludo final –supongo que esa fue la causa-. Los ruidos y comentarios, y aplausos – a veces excesivos– a destiempo dejó claro que había público no habitual ni demasiado conocedor, entre los que me incluyo. Ahora bien, al igual que me molestan definiciones como “público de 2ª” puesto que todos hemos sido novatos alguna vez, también hay que criticar los ruidos excesivos o que se aplauda antes de que termine la música al final de cada acto, música que a mi me interesa escuchar entera.
Bienvenido Bogey. Tu comentario creo que no tiene desperdicio porque tocas temas que habitualmente salen a debate. En primer lugar sobre la Georghiou no hablo, ya se habló lo suficiente en su momento y remover el tema es dar bombo a quien no tiene nada que ver con esta Traviata que comentamos. Sobre el público creo que, sea de la clase que sea, debemos respetar sus decisiones porque aunque nos puedan incluso llegar a molestar cada uno se manifiesta como cree oportuno, la educación debe marcar el límite. Otra cosa es que interrumpa y por eso dije que me molestó que cortaran con aplausos (para mí inmerecidos pero esto es opinable) la pequeña pausa que hay entre el è estrano y el Sempre libera. Y esto no es opinable, esto es así objetivamente y un crimen interrumpirlo. Sobre si el público va a lucir o no, si no molesta (y entiéndase por molestar no dejar disfrutar del espectáculo) personalmente me da igual y si alguna vez me fijo en alguien suelo prestar más atención a la cara de alguno que observa embelesado (novato, ¿y quién no quiere disfrutar siempre como en la primera fucnión?) y no me fijo en absoluto en trapitos y joyas (entre otras cosas no me interesan y cada uno va como cree oportuno). ¿público entendido? Yo podría contestarte con un ¿eso que es? pero sería una falta de respeto porque sí que hay público entendido que sospecho, como suele pasar en todos los órdenes de la vida, suele actuar de una forma natural,espontánea y respetuosa con el espectáculo (de otra forma no sería entendido). Es decir, igual que el novato...sólo que sabe más.
Hablas de poder adquisitivo. Esta es otra cuestión completamente ajena a la ópera pero te apuesto cien contra uno que soy capaz de ponerte una fila con diez personas y eres incapaz de escoger entre ellas las cuatro con más poder adquisitivo. Y te admito un par de fallos. El poder adquisitivo no es signo de mayor cultura (al menos a día de hoy) ni se tiene que significar externamente de tal forma que parezca ostensible.
Volviendo a la ópera, a mí el montaje no me molestó, ni me disgustó pero a escoger yo los clásicos e inteligentes, sin más, que no es poco.
Saludos y bienvenido.
PD: para Cherubina. El Mezzo es un canal de pago de la plataforma digital (canal satélite, creo). Otro signo de poder adquisitivo

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