Vamos a abordar, como punto final de esta semana dedicada a la raga Purvi en el hilo “La obra del Año”, un análisis algo más en profundidad sobre el concepto de raga y su interpretación, por si algún forero pudiera estar interesado.
Hemos visto los componentes principales de una raga: las notas que la conforman (
that), las escalas ascendentes y descendentes, las notas mayores y menores, las frases obligadas.... Y la improvisación que en cada interpretación de una raga (sobre todo en música indostaní), debe estar presente. El modo en que se ejecuta esa improvisación, será uno de los factores principales que determinen su calidad.
Prácticamente toda la música clásica india se desarrolla sobre tres octavas: baja, media y alta. Las ragas graves, como Purvi, utilizan principalmente las dos primeras; ragas más ligeras, tienden a privilegiar las octavas media y alta.
¿Qué generos musicales se desarrollan en raga? Hemos comentado ya el
thumri, el
ghazal, el
khayal... Pero los más importantes son el
dhrupad, el más prestigioso y antiguo de la música indostaní, cuyas raíces se remontan a la época de los vedas, y el
tappa. En el caso del Sur, los más extendidos son:
Kriti, Padam, Javali, Tillana y Swarajati. Recordemos que la música carnática está mucho más estructurada, con bases teóricas más estrictas.
El
tala, o ritmo, aunque fundamental en la interpretación y de una complejidad realmente grande (existen una quincena de
talas usados con frecuencia en el Norte, pero más de cien en el Sur), en realidad no influye sobre la raga en sí, cuya base es la melodía, y que puede funcionar igual con ritmos de 6, 10 o 16 ciclos. En el momento de la ejecución de una raga, el solista decide el
tala concreto que desa aplicar. Cuando empieza la interpretación, tanto el solista como el percusionista pueden improvisar dentro de su propia parcela, para juntarse de nuevo cada vez que empieza el ciclo.
Muchas veces se escucha como crítica a la música clásica india que es muy repetitiva. Uno de los pocos músicos indios que han adquirido fama en Occidente, el interprete de sitar Ravi Shankar, decía que
“la música se repite, pero se repite de forma diferente”. Esa es realmente la clave, en mi opinión, para comprender los códigos musicales indios. Esas repeticiones, sobre una base rítmica compleja y omnipresente, y melodías de una maravillosa sutileza, de una belleza arrebatadora, son además la base para que la improvisación añada el encanto de asistir en cada momento a una interpretación única, irrepetible.
¿Cómo se interpreta una raga? De muchas maneras, obviamente. Según el género, la personalidad del intérprete, las reacciones de la audiencia, el tiempo disponible... Pero vamos a pergeñar lo que sería una interpretación “ideal”.
En India, no existe una partitura que deba seguirse a pie de pentagrama. El intérprete se enfrenta a la raga con la ayuda de la tradición, su talento y el de sus auxiliares, de la inspiración del momento.... Aún así se pueden distinguir las siguientes fases (en música indostaní):
Alapa, o movimiento de exposición, donde se suele prescindir de la percusión y el vocalista introduce las notas de la raga.
Vilambita Gata, donde entra la tabla. El vocalista interpreta un tema lento en un
tala concreto. A continuación empieza una reelaboración de la
Alapa, el tempo va aumentando y la clave consiste en que el vocalista y la percusión se encuentren en el momento adecuado, tanto en el tiempo como en la belleza musical, para iniciar de nuevo otro ciclo.
Druta gata, un movimiento rápido en un tala generalmente más complejo que el anterior. El vocalista debe demostrar su virtuosismo desarrollando series melódicas aceleradas sin perder la precisión.
Además, el solista debe decidir en función de las circunstancias, tanto internas como externas, la duración total de la raga y de cada uno de sus componentes.
La interpretación se juzgará según varios factores: la sensibilidad con que ataca las notas, el aliento que insufla a la composición (
prana), el manejo de los contrastes en timbre, en el tempo, la introducción de los silencios, la variedad de los motivos melódicos y rítmicos, dar la duración justa a la raga....
Uno de los principales expertos en música indostaní, el Pandit Kumar Gandharva, mantenía que existen tres maneras de interpretar correctamente una raga:
Interpretar tal y como se ha aprendido en una Gharana de prestigio, con sus tradiciones en cuanto a ligar las frases, una particular inclinación hacia determinadas melodías, uso frecuente de los mismos talas....
Interpretar buscando la raíz de la raga, la verdad que encierra su creación, prescindiendo de los siglos de historia en que ha sido interpretada.
Interpretar creando una nueva visión de la raga, algo sólo al alcance de verdaderos maestros, que llegan a un estado de inspiración (mosha) donde pueden conseguir este objetivo.
Disculpen que no profundice algo más en la interpretación de la música carnática. Aunque la aprecio y escucho con cierta regularidad, a estas alturas ya se habrán dado cuenta que mi verdadera pasión es la música indostaní.
Para terminar las audiciones sobre la raga Purvi, escuchamos a dos músicos procedentes de la punjabi Gharana Shamchaurasi, los hermanos
Salamat y Nazakat Ali Khan interpretando un precioso
khayal. Ambos hermanos fueron clave para que la música clásica india no se perdiera en Pakistán, al optar la gran mayoría de músicos por la Unión India.
Muchas gracias por sus comentarios y por la atención prestada.
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