Spinoza escribió:
Salvo que me des otras razones, creo que manejas un argumento "tontiprogre", que diría quien tú y yo sabemos.

De eso nada
Janacek y Britten (por seguir con estos dos muy conocidos) son dos autores fundamentales para entender la historia de la ópera. La temporada de un teatro (a no ser que se trate de un teatro especializado, que los hay y muy buenos) debe aspirar, a mi juicio, en proponer año a año una programación rica y variada. Que permita al público escuchar un poco de todo (porque no a todos nos gusta lo mismo) y a la vez conocer cosas nuevas. A mí me apetece más escuchar una Muerte en Venecia que un Nabucco. O descubrir una ópera nueva a ver la enésima Aida (encima mal o mediocremente cantada). Igual a ti no. Por eso la temporada debe ser variada.
Lo contrario, la temporada de Bruselas del año que viene. Ni Verdi, ni Puccini ni Wagner. Pero a mí me parece mucho más estimulante:
Pelléas et Mélisande | Claude Debussy (1862-1918)
La Cenerentola (ossia La Bontà in trionfo) | Gioachino Rossini (1792-1868)
Rusalka | Antonín Dvořák (1841-1904)
Death in Venice | Benjamin Britten (1913-1976)
La Calisto | Francesco Cavalli (1602-1676)
Le Grand Macabre | György Ligeti (1923-2006)
Lucia di Lammermoor | Gaetano Donizetti (1797-1848)
House of the Sleeping Beauties | Kris Defoort (°1959)
Le Nozze di Figaro | Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)
Les Indes galantes | Jean-Philippe Rameau (1683-1764)
Idomeneo, re di Creta | Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)