No hay ninguna duda de que el repertorio lírico romántico francés Alagna sigue siendo, a pesar de todo, la gran referencia de hoy. Por estilo, dicción y timbre (lo que queda de él). A ver si alguien nos lo atestigua con el Faust que canta en Orange este verano. Y Des Grieux, Romeo, etc., lo sigue cantando con maestría, a pesar de los pesares.
Para mí él fue muy bueno, el mejor tenor lírico de los 90, sin la menor duda. Sus primeros y arrebatadores Rodolfos, su Nemorino, su Werther, su Duque. Esa maravillosa grabación de los Cuentos de Hoffmann, la inolvidable Lucia en francés (el final que se marca Alagna es soberbio) y muchas cosas más. Hoy, como dice Piccolo, no es sino una sombra de lo que fue.
Y sí hay mejores tenores que él. En papeles italianos en el borde entre lo lírico y lo spinto (Mario, por ejemplo), la insultante naturalidad vocal y el buen momento de Marcelo Álvarez tienen poca competencia. Incluso, si salvamos la adecuación estilística, en parte del repertorio francés del siglo XIX. Y para este mismo repertorio, Ramon Vargas aún luce su timbre fresco sin los problemas de Alagna. En el poco belcanto que cantó, el propio Marcelo o Bros pueden brindar hoy noches infinitamente mejores que Alagna. En Puccini, Armiliato, con un material muchísimo más modesto, le iguala por adecuación y honestidad vocal (le iguala, y comparemos la fama de ambos tenores). Y podríamos seguir...
Alagna podría haber sido un especialista inteligente y seguir volviéndonos locos, a quien le guste ese repertorio, en sus papeles naturales. Pero no lo ha sido, y hoy ni siquiera es garantía que te cante un buen Werther.
Ojalá no fuera así. E insisto, aún se puede disfrutar de él en algunas cosas, y yo lo hice y bastante en el recital de Pamplona. Pero ha decidido quemar sus barcos. Un tenor que canta Essultate como bis en un recital no es sino una víctima de sí mismo (y que no nos venda la moto, como dijo en una entrevista, que Otello es un rol lírico...).
Sobre los micrófonos, querida Pa-pa-ge-na, no me has entendido. Cuando un cantante canta en un teatro, lo hace proyectando, sabiendo que debe llegar. Cuando canta para un micrófono en un parque, sabe que aunque cante con un hilillo y marcando se le va a oir de maravilla. Así, sin forzar, se ocultan los defectos de la voz, porque ésta no debe sonar natural.
Y Plácido Domingo sí ha evolucionado. Y lo hemos hablado en otro sitio en este foro. Aunque conserva, algo oscurecido, el color de la voz, tiene menos fiato, es obvio. ¿Y es que tenía esos graves hace 10 años? Que siga cantando bien no significa que no se pueda reconocer una grabación suya de los 70, una de los 90 y una de ahora.
