El problema viene dado también porque el Real es un teatro poco adecuado para que voces pequeñas canten una ópera en su enorme caja escénica; en versión concierto son más resultonas.
No he visto al primer reparto, pero estoy
seguro que a la señora Bacelli no se la escucha, y a la señora Mingardo, con dificultades. En estos dos casos (bueno, en alguno más

), el segundo reparto era mucho mejor para estas representaciones que el primero. De todas formas debía haber un problema con el sonido en general, pues se escuchaba a un bajo como si fuera un barítono.
Evidentemente, prefiero ni enterarme de la actuación que haya perpetrado el señor Domingo, aunque con la descripción de Papagena ya imagino lo que habrá sido: verismo barato, golpes de pecho (con el puño, no vayan a pensar) y un tren de mercancías para transportar la partitura.
Tamerlano es una ópera extraordinaria, en mi opinión entre las mejores de Händel y desde luego muy superior a
Ariodante. O al pastiche de Vivaldi, que contiene arias hermosísimas pero al que le falta unidad dramática, cohesion interna. En
Tarmelano, también hay arias de gran belleza, como "Cerco in vano" o "Par che mi nasca in seno", pero su principal arma son las escenas de enfrentamiento, como la muerte del sultán o la del Trono en el segundo acto. La importancia de esta ópera en el repertorio y su número de representaciones no deja de subir desde hace ya unos cuantos años.