Bicharraca_decomputada escribió:
Wimsey escribió:
¿Es un problema del público, que tenemos demasiados prejuicios cuando vamos a un Wagner o un Verdi?
Ecco!
+1
Desde mi punto de vista, el problema esta en las
"sacralizaciones" que hacemos de la ópera de repertorio, igual que hacemos con todo el arte general... El público debería mentalizarse que no vivimos en el siglo XIX y que hay que innovar, retrabajar, hacer crítica y pensar desde el siglo XXI. Ahí es donde intervienen y adquieren su valor Carsen, Konwitschny, McVicar, Bieito, Jossi Wieler/Sergio Morabito, Decker, etc...
Otro problema es que gran parte del público vive anclado en
gustos estéticos románticos (como nos hacen participes los mass-media, porque no nos engañemos las telenovelas no tienen nada que envidiar a la ópera romántica con respecto a la dramaturgia) y que muchas veces no hace nada por comprender un planteamiento complejisimo y con mucho trabajo detrás (Ej. las impresionantes regies de Wieler que tienen un trabajo conceptual que te deja con la boca abierta, llenas de filosofía y nuevas dramaturgias).
Muchas veces se piensa, esto no lo toleraría Wagner o Verdi, y la verdad es que jamás lo sabremos, aunque a mi me da que a estos dos -especialmente al teutón- les preocupaba buscar nuevos lenguajes teatrales y nuevas formas de experimentar la ópera-, así que yo veo que la fidelidad es para el matrimonio y no para un
arte performativo. Por eso a mi un Wagner de Konwitschny o un Verdi montado por Carsen me dicen más que Mestres Cabanes -que son bonitos pero nada más- o que el horrible Schenk, que solo sabe leer las acotaciones del libretto...
Un abrazo,
Arsace