Yo estuve en el estreno (por cierto, que confusión de personalidad tengo! Eurydice, nueva miembro del foro, me ha usurpado mi identidad!!! Bueno, aceptaremos barco, tú cual eres, la Euridice de Monteverdi? Yo prefiero ser la de Glück, si me dan a elegir...jejeje!)
Pues como digo, estuve ayer en el estreno y...tengo conclusiones opuestas:
Primero: la puesta en escena acertadísima, elegante, sencilla (nada "barroca") y me encantó. No hace falta nada más. Me pareció además que estaba todo muy muy bien pensado: el elefante de color con Irene parece justo en uno de los momentos de más "sopor" del acto primero, con lo que te da una especie de ánimo al espectáculo. Luego todos se desplazan y se mueven con gracia "barroca", lenta...lenta...como la propia ópera...todo, como digo, de la puesta en escena totalmente en equilibrio con ésta.
Los cantantes: de primera, me parecieron todos bastante buenos. Destaco a Ingela Bohlin (Asteria) y al Plácido (Bajazet) del tercer acto. En el segundo su voz se engolaba demasiado, pero ante todo es un pedazo artista que hasta me cuesta señalarle sus defectos, muchos tenores que tienen 20 o más años menos que él tienen muchos más peros y son mucho menos completos, Plácido me parece un genio y todo un ejemplo el haber realizado esta ópera barroca, nueva para él y encima hacerlo así de bien. Fue espectacular el aria con su hija del tercer acto, cuando la dice que no llore por su muerte, fue preciosa. De Monica Bacelli (Tamerlano) puntualizaría que estuvo floja en el tercer acto, daba la sensación de que tenía problemas con la voz, porque hizo unos extraños recitativos que no creo que fueran sino también partes cantadas y luego disminuyó su volumen a un piano que apenas se la oía con la orquesta de cámara que acompañaba en una de sus principales arias...estuvo bien, pero ahí me pareció que no supo medir sus fuerzas vocales para brillar en toda la ópera completa.
La orquesta sonó genial, una música preciosa, bien llevada...sobresaliente.
¿Lo que no me gustó? Pues, la verdad que no me entusiasmó como otras óperas, a pesar de lo bien que estaba todo. Pero...es que...creo que el mundo de hoy ya no está hecho para entender así el barroco. Es decir...primero que no creo que se estuvieran en esos tiempos cinco horas callados y sentados viendo una ópera. Era un divertimento, que seguramente se realizarían junto con fiestas, bailes, banquetes...puede que entre un acto y otro pasaran horas o incluso días, que la gente hablara, riera, se levantara y fuera y viniera...Y ahora, con la vida tan ajetreada, tan llena de sensaciones fuertes, de efectos especiales, de...de todo...nos ponen una ópera, de hora y pico cada acto donde, para contarte algo, te lo repiten cinco veces. Cinco, con las mismas palabras, los mismos gestos, la misma música...donde la melodía siempre es ma´s o menos lineal...vamos, que...Wagner esto mismo lo reduciría a media hora como mucho, y eso que él podái componer cinco horitas de ópera como quien hace un pareado! Pero ésta, como todas las barrocas, tienen unos personajes muy planos, superficiales, la trama sencilla y simple, la música repetitiva, las frases se repiten y repiten....no estamos (o yo no estoy) hechos hoy en día a esto. Necesitamos más...más realismo, más drama, más mensaje, más profundidad en los personajes, más dimensión y "sustancia" en la música.
Me gusta la música barroca, pero...es como un licor, a vasos cortitos y en momentos concretos. Una ópera de cinco horas se hace pesada. Aunque no me arrepiento de ir y creo que merece la pena, pero...doy fe que el público cabeceaba bastante...jajaa, eso me entretenía cuando por la cuarta y quinta repetición de la frase ya no sabía que hacer...
