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| Florezido |
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Registrado: 26 Mar 2004 16:50 Mensajes: 5436 Ubicación: Numero quindici, a mano manca.
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Aparecido en "La Opinión Digital":
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Villazón tiene la pasión de Romeo
“Podría citarlo como mi personaje preferido”, dijo en una entrevista esta semana, en la que se mostró genuinamente entusiasmado por su retorno a los escenarios angelinos. “Vocalmente es el momento justo para cantar este papel y también tengo justo la edad para hacerlo, porque es un [rol] para el que, definitivamente, el aspecto visual es indispensable, ¿no? Y musicalmente es bellísimo; me fascinan todas las frases que canta Romeo; él es intenso, es apasionado, el personaje como tal tiene un lado luminoso y tiene también ese lado obscuro y depresivo que lo hace un ser humano muy completo”.
“Y es una historia de todos los días, es una historia de hoy, la pasión, el amor, nos habla en todas las épocas. Es un personaje muy actual y me encanta”.
Si bien a los 32 años Villazón tiene el doble de la edad del héroe trágico de Shakespeare que inspiró la ópera de Charles Gounod, el apuesto tenor mexicano —que se considera tan apasionado como Romeo— sabe sacarle ventaja a su condición física.
“Vivimos épocas muy positivas para el mundo de la ópera”, explicó. “Los artistas que estamos haciendo este trabajo —que no debería llamarle trabajo: este placer— estamos cada vez más enfocados en darle veracidad escénica. Y vivimos en una época muy visual y la ópera es un espectáculo visual, así es que es importante mantenerse en forma”.
“Una de mis metas, artísticamente, es crear personajes; no sólo cantar bonito, sino crear personajes y expresar emociones, y creo que ése es el objetivo de lo que estamos haciendo justamente aquí en este ‘Romeo y Julieta’. Y yo estoy seguro que si alguien se acerca a esta ópera por primera vez, va quedar prendado y va a quedar enamorado de la forma artística”.
El público quedará prendado igualmente de Villazón, que retorna a Los Angeles en un momento importante de su carrera. El año pasado recibió la adulación de los críticos por un recital que ofreció en el Museo Metropolitano de Nueva York y por su disco debut con Virgin Classics, Italian Opera Arias, en el que ofrece magistrales interpretaciones de piezas estándar del repertorio italiano.
Su debut esta noche en Roméo et Juliette coincide con la publicación esta semana de su segundo CD, formado exclusivamente por arias del mismo Gounod y de su compatriota Jules Massenet.
“Son dos autores que me fascinan”, contó el tenor en una charla más que amena. “En Massenet encuentro el lado más carnal, mas erótico, más sensual de la música y en Gounod el lado más espiritual, más etéreo. Estos dos opuestos siempre me han atraído en la vida así que decidí ponerlos en el disco junto con mi amor por la música francesa”.
Villazón, que vive en París, confesó una afición personal por el idioma en el que cantará esta noche.
“Me encanta el francés, es un idioma muy musical, tiene la posibilidad de llenar de colores la voz, porque fonéticamente es muy complejo y por lo mismo empuja al cantante a buscar colores y matices diferentes. De hecho, al hablarlo uno tiene que hacer eso ya. Y bueno, es un idioma delicioso y me encanta saborearlo cuando lo canto y lo hablo”.
Al escuchar hablar a Villazón, parece difícil imaginarse que alguna vez soñara con ser cura o que, aunque le gustaba cantar de adolescente, jamás soñara con ser estrella de la ópera.
Villazón nació en la ciudad de México y a los 11 años ingresó a una academia de las artes después que su director —que visitaba a unos vecinos de la familia— lo escuchó cantando en la ducha. Allí lo escuchó el barítono Arturo Nieto, quien se convirtió en su maestro vocal. Luego pasó al Conservatorio Nacional de Música de México y en 1998 ingresó a un prestigioso programa académico de la Opera de San Francisco, de donde pasó a un programa de artistas jóvenes de la Opera de Pittsburgh.
Su gran momento llegó, según contó, cuando ganó en 1999 el premio del público del concurso Operalia organizado por Plácido Domingo —quien se convirtió en su mentor y amigo—.
A Villazón le enorgullece de que en algunos círculos lo llamen “El Piccolo Domingo”, una comparación que no le interesa refutar.
“Siendo mi gran ídolo, para mí es un elogio enorme”, dijo con aparente sinceridad. “Si bien estoy seguro de que la historia del maestro Domingo es irrepetible, es una leyenda que nadie más va a hacer, por supuesto que sé por dónde va la comparación, en cuanto a la intensidad o el timbre de la voz”.
“Qué mejor elogio, si para mí es el más grande artista que ha puesto pie en el escenario”.
Su tercera aparición con la Opera de Los Angeles —tras haber triunfado aquí en Gianni Schicchi y La Traviata en la temporada 2001-02— lo reúne con Domingo, director de la compañía local.
“Yo aquí estoy por él; si él me dice vente aquí mañana, aquí estoy yo”, dijo Villazón, quien se siente a gusto en Los Angeles. “Se trabaja estupendamente bien, me encanta estar aquí. La comunidad latina es amplísima, casi no tengo que utilizar el inglés, y la gente es muy agradable. Yo estoy muy feliz”.
Parte de esa felicidad es porque compartirá el escenario con la joven soprano rusa Anna Netrebko, quien será su Julieta en todas las funciones. “Nos divertimos mucho. Hay una estupenda química en escena y de verdad disfrutamos cada instante que estamos en el escenario, lo disfrutamos inmensamente”.
Para el público estadounidense, la de Los Angeles será una de sólo dos oportunidades de ver y escuchar a Villazón este año. Sus compromisos esta temporada incluyen repetir su Romeo en Viena y Munich, y cantar Don José de Carmen en Berlín, Nemorino de El elixir del amor en Barcelona y el Duque de Rigoletto en el prestigioso Covent Garden de Londres.
Compromisos posteriores, que incluirían un posible retorno a Los Angeles al lado de Netrebko, aún están por anunciarse. Es una agenda cargada, como el mismo Villazón reconoció entre carcajadas.
“Sí, pero después de 2009 ya estoy libre”.
_________________ ...la scena a' miei tempi era altra cosa.
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