Maddalena: pero seguro has escuchado alguna de sus arias famosas: el Improvisso o Come un bel di, de Andrea o La Mamma Morta de Maddalena (de Coigny). Y eso no te ha impulsado a darle otra oportunidad?
Ademas si te gusta Puccini, tambien te gustara esta. Hasta tienen al mismo libretista (Illica)
A mi lo que me encanta de esta opera es su romanticismo e idealismo tan candoroso

. Es ironico, porque la opera es considerada verista y desde luego tiene todo lo del estilo: escenas de realismo algo crudas, momentos de dialogo un poco crudo, muchos personajes secundarios : gente de la plebe, una prostituta, un espia de Robespierre, un sacerdote, etc,etc. El caso es que estos detalles veristas (que son importantes) hacen un contraste excelente de la manera en que estan intercalados (y contrapuestos, valga la redundancia) con los momentos heroicos, romanticos e idealistas.
Mas o menos para hacer un resumen:
Al principio, el baritono (Gerard, un personaje historico) se lamenta de su vida de lacayo, y suenia con derrocar a sus patrones (y al mismo tiempo se derrite al ver a su patrona Maddalena

)
Citando el libreto (dirigiendose a su padre mientras arreglan la casa):
"¡Sesenta años son, viejo, los que llevas sirviendo!
¡A tus malvados y arrogantes señores
has prodigado fidelidad, sudores,
...y, como si no bastase tu vida
para hacer eternamente infinito
el sufrimiento horrible,
les has dado la existencia de tus hijos:
...has criado siervos!"
Maddalena por su lado sufre una interesante transformacion:
al principio es una ninia caprichosa (volviendo al libreto):
"La horrible falda
me estorba y me cansa, me irrita,
y añádele un sombrero en forma de caja,
o a lo "Basilio" o a lo "Montgolfier",
que te deja sorda y ciega,
y, aunque seas hermosa,
acabas pareciendo fea. "
Luego cuando ella se burla de Chenier, el suelta su "improvisso",
que luego de la escena realista de la decadencia aristocratica, suena casi ingenuo, pero expresado con una musica tan inspirada

:
"Un día miré el profundo espacio azul,
y sobre los prados llenos de violetas
llovía el oro del sol y brillaba de oro el mundo;
la Tierra parecía un inmenso tesoro,
y el firmamento le servía de cofre."
Pero entonces vuelve el realismo:
"¡Y, lleno de amor, quise rezar!
Crucé el umbral de una iglesia;
un cura, en las hornacinas de los santos
y de la Virgen, acumulaba limosnas
y a su sordo oído un viejo tembloroso
pedía pan en vano,
y en vano extendía la mano!"
Es interesante como Giordano trata tan originalmente la forma de aria, para darle un estilo mas libre, mas "realista", como un arioso, donde en los momentos climaticos surge apabullante una preciosa e inesperada melodia que no se re-elabora pero que resulta de una sinceridad y efecto contundentes:
(Chenier respecto de Maddalena)
"Y he dicho: "¡Ésta es la belleza de la vida!"
Pero luego, con vuestras palabras,
un nuevo dolor me ha golpeado en pleno pecho.
¡Oh jovencita hermosa,
no despreciéis lo que os dice un poeta.
¡Oíd! ¡No conocéis el amor,
el amor, don divino, no os burleis,
alma y vida del mundo es el amor!"
En el segundo acto esta un momento de lo mas idealista que haya visto en opera:(Chenier a su amigo)
"¿Crees en el destino?... ¡Yo sí!...
Creo en una potencia oculta
que, benigna o maligna, guía nuestros pasos
o los desvía por los diversos senderos de la existencia humana!
...Y este destino mío se llama: Amor.
¡Yo no he amado aún!
Y, sin embargo, bien a menudo en la vida
he sentido pasar cerca de mi camino
la mujer que el destino hara mía;
¡bella, ideal, divina como la poesía;..."
El enfrentamiento entre Gerard y Maddalena en el tercer acto es tambien emocionante, pero justo antes de eso, cuando el espia de Gerard le dice que han capturado a Chenier:
"(Gerard)¿Y ella?
(espia)¡Ninguna pista aún!
¡Pero es un reclamo tal
el macho para la hembra
que voluntariamente (pienso y creo)
ella vendrá a nosotros!"
Y luego el encuentro de Gerard y Maddalena:
"(Gerard) ¡La poesía tan gentil en ti,
hace de mi un loco peligroso y vil!
¿Y bien? ¿Qué importa? ¡Que así sea!
¡Y, aunque fuese por una sola vez,
yo quiero aquella embriaguez de tus ojos profundos!
¡Yo también quiero hundir mis manos
en el mar de tus cabellos rubios!
Ahora dime ¿cómo te defenderás de mi amor?
(Maddalena) ¡Saldré a la calle!
¡Allí gritaré mi nombre!
¡Y será la muerte la que me salvará!"
Y luego Maddalena cuenta su triste historia, ya no es la ninia caprichosa del inicio:
"¡Fue entre aquel dolor como el amor llegó a mí!
Una voz llena de armonía me dijo:
"¡Vive todavia! ¡Yo soy la vida!
¡En mis ojos está tu cielo! ¡Tú no estás sola!
¡Yo recojo tus lágrimas! ¡Yo me encuentro en tu camino y te socorro! ¡Sonríe y ten fe! ¡Yo soy el amor!
¿Alrededor todo es sangre y barro?
¡Yo soy divino! ¡Soy el olvido!
Soy el dios que desciende de las alturas
y hace de la tierra un cielo!
Ah! ¡Yo soy el amor, yo soy el amor."
Bueno, yo a estas alturas ya estoy llorando
Y todo se remata con el esplendido finale: el duo. Un duo que es de triunfo, y curioso, porque siendo el final tragico, da la ambigua sensacion de un final feliz(100% idealista

):
"(Chenier)¡Junto a tí se apacigua mi alma intranquila;
eres la meta de cada deseo,de cada sueño,
de cada poema! ¡En tu mirar veo
la iridiscencia de los espacios inf¡nitos.
Te miro;
¡Y en el verde manantial de tu profunda pupila
vago con mi alma!
(Maddalena)¡Estoy aquí para no dejarte;no es un adiós!
¡Vengo a morir contigo! ¡Se acabó el sufrimiento!
¡La muerte para amarte!¡Ah!
¡Quien recoge la última palabra de los labios
es él... el Amor!...
.......
(ambos)¡Nuestra muerte es el triunfo del amor!
¡Ah, bendigo, bendigo nuestra suerte!..."
Aca el que esta a punto de morir soy yo porque usualmente ya no puedo respirar por el nudo en la garganta y los mocos en la nariz
