12 minutos han durado las entradas para la vuelta de Mari-ella al cosío entre los cosíos, la Scala, enfundada en las casullas de Maria Stuarda.
Despues de que LITERALMENTE le diera la vuelta al coliseo milanés el pasado año con su recital (que repitió en Málaga y fue, sencillamente, ESPECTACULAR, doy fe), y después del susto que nos llevamos con su retirada tras la triste muerte de su marido, ella, Mari-ella, se enfrenta de nuevo a el público más duro de Italia (en palabras de Alagna, jajajajaja) en un rol relativamente nuevo para la soprano de chiusavecchia pero donde ya ha sentado cátedra.
Pues eso, 12 minutos han durado las entradas para verla pelearse con la Antonaci, que se augura tambien la figlia più impura di Bolena.
Un servidor estará, DM, el 15 de Enero para rozar el cielo con la punta de los dedos y, como agradecimiento por la experiencia religisexiosa, chillarle lomagggggrande desde los palcos de la Scala...
DIOS BENDIGA A MARIELLA!
