II) Verdi
Aunque todo lo que le he escuchado de Verdi está en alemán, Rosvaenge se dibuja desde las primeras notas como un tenor spinto perfecto para algunos de los roles verdianos más difíciles. Como ejemplo máximo está su
Radamés. Aquí comentaré la grabación en
estudio de 1951 (gracias Idi

), cuando ya llevaba 30 años de carrera (me encantaría escuchar algo del directo del 38 con Keilberth...).
Ya en el Celeste Aida, como no podría ser de otro modo, Rosvaenge hace una declaración de intenciones sobre su concepción del personaje. Firme y heroico, en virtud de ese centro oscuro y poderoso que poseía, pero a la
vez lírico y tremendamente matizado, gracias a esa excepcional capacidad de brillar en el agudo y de controlar su tremenda voz. Una Celeste Aida de fraseo perfecto y matizada con medias voces (0:25, p.ej.) . Atención a los agudos de 1:16 y 2:35. Y por supuesto, el maravilloso final en mixto (según Gino, que yo no sé de estas cosas), que deja morir con una delicadeza emocionante.
Celeste Aida
Sentadas estas bases, el personaje no podría discurrir por otros caminos que los de la matización y el juego continuo entre las dos caras del personaje, la heroica y la romántica, como lo definía otro gran Radamés, Carlo Bergonzi. Así en el duo con Aida del III Acto no deja pasar la oportunidad de lucir fraseo heroico (1:20), pero siempre atemperándolo en las partes líricas del duo (6:15).
Dúo con Aida, III Acto
Del mismo modo en el duo del IV Acto con Amneris. En la parte más heroica de la ópera para el tenor, Rosvaenge aprovecha al máximo su centro dramático (0:57), pero sin ninguna dificultad para subir al agudo, siempre rutilante y poderoso (1:29, o 5:37).
Dúo con Amneris, IV Acto
Y sin embargo, después de la fiereza del dúo, Rosvaenge rubrica un final de ópera que es colmo de la matización y la delicadeza. En un La fatal pietra casi susurrado pone los pelos de punta, sobre todo en las llamadas a Aida (1:28 ). En el dúo su voz se pliega constantemente a la de la soprano, con un final precioso (10:22).
La fatal pietra - O terra addio
En definitiva, un Radamés comme il faut, matizado hasta el extremo, que aprovecha el centro pero sin abusar de él, con agudo fácil y squillante... Una delicia, vamos. Por supuesto, se admiten discrepancias (ojalá las haya).
Por cierto, aunque de vez en cuando hagamos fichas un poco más ordenadas, invito a combinarlas con el caos inicial, que también tenía su encanto. Así que si a alguien le apetece poner y comentar una grabación, adelante, mejor que mejor
Si alguien quiere seguir con Verdi, adelante. Si no, pondré y comentaré algunos fragmentos que tengo.
(Por cierto, Rosvaenge, el forero, ¡qué alegría volver a verte por aquí!)