Mi propuesta de desolación es, cambiando un poco de tono, la Canción del sauce, del acto IV de Otello. Para mí es un fragmento de una belleza musical incomparable, en el que Desdémona aparace en todo su esplendor, en su inocencia y delicadeza más extrema. Pero lo que lo convierte en una escena de desolación total es ese aire elegíaco que anticipa asfixiantemente el trágico desenlace.
El fragmento comienza con un breve recitativo:
Mia madre aveva una povera ancella,
innamorata e bella.
Era il suo nome "Barbara."
Amava un uom che
poi l'abbandonò; cantava
un canzone:
"la canzon del Salice."
(A Emilia)
Mi disciogli le chiome...
Io questa sera ho la memoria piena
di quella cantilena...
Para dar paso a la canción, cuya melodía está guiada por la melancolía del viento madera, y salpicada con creciente dramatismo por la repetición de la palabra salce. Atención especial merece la belleza de la frase "il Salce funebre sarà la mia ghirlanda".
"Piangea cantando
nell'erma landa,
piangea la mesta...
(come una voce lontana)
O Salce! Salce! Salce!
Sedea chinando
sul sen la testa!
Salce! Salce! Salce!
Cantiamo! Cantiamo!
il Salce funebre
sarà la mia ghirlanda."
(ad Emilia, parlante)
Affrettati; fra poco giunge Otello.
(Riprendendo la canzone)
"Scorreano i rivi fra le zolle in fior,
gemea quel core affranto,
e dalle ciglia le sgorgava il cor
l'amara onda del pianto.
Salce! Salce!
(come un'eco)
Salce!
Cantiamo! Cantiamo!
Il Salce funebre
sarà la mia ghirlanda.
Scendean 'augelli a vol dai rami cupi
verso quel dolce canto.
(con espressione.)
E gli occhi suoi piangean tanto, tanto,
da impietosir le rupi."
(a Emilia, levandosi
un anello dal dito)
Riponi quest'anello.
(alzandosi)
Povera Barbara! Solea la storia
con questo semplice suono finir:
"Egli era nato per la sua gloria,
io per amar..."
(ad Emilia, parlante)
Ascolta. Odo un lamento.
(Emilia fa qualche passo)
Taci. Chi batte a quella porta?
EMILIA
E il vento.
DESDEMONA
(dolce)
"Io per amarlo e per morir...
(dolcissimo)
Cantiamo! Cantiamo!
(come una voce lontana)
Salce! Salce! Salce! "
Emilia, addio.
Come m'ardon le ciglia!
È presagio di pianto. Buona notte.
(Emilia si volge per partire. Con passione)
Ah! Emilia, Emilia,
(Emilia ritorna e Desdemona l'abbraccia)
addio, Emilia, addio!
(La traducción del pasaje puede encontrarse
aquí)
Las versiones que he subido corresponden a tres directos. El primero con Renata Tebaldi, en la Scala en el 54, dirigida por Votto, cuya interpretación transmite una desoladora resignación ante el fatal desenlace. El segundo con Monserrat Caballé en el Metropolitan en el 67, bajo la batuta de Mehta. La delicadeza y el temperamental lirismo propio de la soprano catalana dibujan una Desdémona bellísima. Y el último con Mirella Freni en la grabación con Karajan del 71. Freni aporta su precioso timbre y una interpretación apasionadísima.
Que las disfrutéis
Tebaldi
Caballé
Freni