Saludos a todos,
Con ocasión de la propuesta para obra del año que ha hecho Winsey (comienzo del acto III de Tristán e Isolda) se me ha ocurrido que puede ser "divertido" que comentemos aquí esos fragmentos de ópera o esas obras que nos dejan echos polvo, que nos destrozan, que nos parecen desoladoras...

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Pues bien, para mí lo más desolador que se haya escrito es el Lied
Der Leiermann de Schubert, el último de los Lieder que componen su Viaje de Invierno.
En primer lugar, qué significa Leiermann? Normalmente se traduce por "El organillero", pero no es exacto...en realidad es más apropiado traducirlo por "El tocador de zanfoña (o zanfoñero)", pero claro, queda feísimo...

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"Leier" significa, en efecto, zanfoña y si no estáis familiarizados con este instrumento (los gallegos sí lo estamos, pues es un instrumento muy arraigado aquí) podéis pinchar este Minuetto de Mozart en el que se escucha un Leier (instrumento de moda en aquella época):
Minuetto
Pues bien, el Lied de Schubert trata acerca de un señor que toca una zanfoña...el protagonista, que está al final de la más profunda de las depresiones, lo observa y se queda mesmerizado por su presencia (suponiendo, claro, que el zanfoñero exista, algo que podría ponerse en duda, pero ésa es otra historia).
La letra del poema (de W. Müller) dice:
Drüben hinterm Dorfe steht ein Leiermann
Und mit starren Fingern dreht er was er kann.
Barfuss auf dem Eise wankt er hin und her
Und sein kleiner Teller bleibt ihm immer leer.
Keiner mag ihn hören, keiner sieht ihn an,
Und die Hunde knurren um den alten Mann.
Und er lässt es gehen alles, wie es will,
Dreht und seine Leier steht ihm nimmer still.
Wunderlicher Alter, soll ich mit dir geh'n?
Willst zu meinen Liedern deine Leier dreh'n?
O lo que es lo mismo:
En las afueras del pueblo hay un tocador de zanfoña.
Y con dedos entumecidos le da a la cuerda penosamente.
Se tambalea desnudo sobre el hielo
Y su platillo siempre esta vacío.
Nadie quiere oírle, nadie le mira.
Y los perros gruñen alrededor
del pobre viejo.
Y el lo ignora todo, no se inmuta.
Da cuerda a su zanfoña,
nunca para.
Viejo maravilloso
¿Deberé ir contigo?
¿Quieres girar tu zanfoña
para mis canciones?
A una letra tan brutalmente descarnada, corresponde una melodía obsesiva, también descarnada, sobre la que el cantante debe más recitar que cantar, una melodía desnuda, terrorífica...

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Manos a la obra, os ofrezco aquí una buena selección de versiones de este Lied tan brutal, tan desgarrador.
Comencemos con, ni más ni menos que Lotte Lehmann...pero Lotte Lehmann no nos va a cantar el Lied (que lo hacía muy bien, por cierto) sino que nos lo va a recitar...una Lotte Lehmann ya anciana nos lee el poema y (por lo menos a mí) nos conmueve:
Lehmann
Una vez con el corazón en un puño por el recitado del poema, escuchemos otra curiosidad, también conmovedora...Mark Reizen, mi querido bajo ruso, canta / recita con 85 años (!!) el Lied (ya con acompañamiento de piano). Como dijo cierto especialista "el dolor que muestra Reizen aquí está más allá de lo que puede sufrir un ser humano"...

...su última nota, mantenida en un hilo de voz (con 85 años!!!) es demoledora...
Reizen
Y ahora, muchos más cantantes:
Souzay
Quasthoff
Fassbänder
Fischer-Dieskau
Hans Hotter
Peter Anders
Peter Pears
Josef Greindl
Queridos amigos: dejaos llevar por la lectura de Lehmann y sumergíos en el dolor más absoluto...

....ya me diréis cuál os ha desolado más y podéis proponer vuestras propias obras para que nos cortemos las venas bien a gusto...
Buenas noches!!