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dificultades en el agudo
Ah, ¿fue eso? a mi me contaron que lo que había pronosticado el extinto Celletti fue una "carrera corta", y vaya, ni Rappel lo habría hecho mejor. Claro que si cada cual reinterpreta las palabras de Celleti a conveniencia pasará como con los horóscopos, que siempre aciertan.
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Si Placido no hubiera tenido ese pasaje, hubiera cascado hace muchos años.
Totalmente de acuerdo. Los agudos hay que prepararlos desde la nota de antes para que el paso sea menos "traumático". Si el cantante prefiere retrasar la elevación faríngea y disparar la nota a la parte alta de la cara "in the very last second", porque quiera a cambio ese centro más redondo, más natural, lo que tendrá que hacer como castigo será un sobreesfuerzo enorme.
Domingo lo resuelve forzando la garganta para conseguir pasar y pagando el peaje de estar cortito de agudos. Pero en contraprestación tiene un centro bellísimo y, más importante aún: una zona de paso solar. Además yo no percibo heterogeneidad entre las distintas zonas, los perjuicios son los que he dicho: el sobreesfuerzo (que se escucha y "duele") y la cortedad del agudo.
Cantar es un ejercicio gimnástico. Te enseñan un ABC básico y luego te pones a trabajar con tu cuerpo y adaptas ese ABC a tus posibilidades y tus objetivos. Incluso más aún a lo segundo que a lo primero. Al final el tiempo y el rendimiento del cantante en el tiempo es el que dará la razón de si la tabla de gimnasia que se construyó fue la adecuada o no, para lo que deseaba conseguir. Y nunca son intercambiables, pues dependen de esas dos cosas intransferibles de los cantantes: lo que son (=de lo que parten) y lo que desean ser.
Kraus, por ejemplo, trabajaba un diafragma durísimo porque le hacía mucha falta para darle a su voz el tamaño necesario ya que la tenía colocada en la cabeza casi todo el rato.
Domingo ha tenido que desarrollar un paso hercúleo al que sobreesforzar constantemente. Y ello, en lugar de causarle un enorme deterioro (que es lo que le vaticinaron) "milagrosamente" le ha puesto en los 66 años con una voz sin oscilación, de centro fresco y joven. Casi se diría que los problemas que tiene ahora son los que siempre tuvo (más agravados, por supuesto, que son 48 años cantando, señores), pero no nuevos, y sus "virtudes" (ese paso tan peculiar, sí) se han visto reforzadas por la gimnasia que ha estado realizando durante todos estos años.
¿Qué es bueno y qué es malo? No creo que haya que atender a gustos personales. A mí la síntesis "naturalidad-impostación" de Domingo me resulta más bella a priori que la colocación perpetuamente "enmascarada" de un Kraus (al que prefiero en otras cosas en cambio), pero ya digo que esa discusión aquí no vale, es algo particular de cada uno y gracias a Dios que hay diversidad donde cada cual pueda encontrar lo que más le guste.
Una carrera de 48 años, con una serie de interpretaciones excelentes que ya se han ido mencionando sí que me parece en cambio una buena vara de medir si la "opción" por la que apostó Domingo ha sido buena o no.
(La música de ruidos aún no me gusta, pero quién sabe mañana...

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