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Gracias por participar,Wozzeck.Además de la extraordinaria belleza de las 3 interpretaciones y,por extensión,de la música de Debussy,es de destacar el "gran calado" simbólico y psicológico del texto.Al menos a mí me resulta difícil no emocionarme oyendo cantar al viejo monarca este monólogo:
ARKEL Ahora que el padre de Pelléas se ha salvado y que la enfermedad, vieja sirvienta de la muerte, ha abandonado el castillo, por fin volverá a entrar en él un poco de alegría y de sol... ¡Ya era hora! Ya que desde tu llegada, aquí sólo se ha vivido susurrando alrededor de una habitación cerrada... Y, en verdad, he sentido compasión por ti, Melisenda... Te observaba, estabas allá, despreocupada quizás, pero con ese aire extraño, extraviado, de alguien que siempre está esperando una desgracia, al sol, en un hermoso jardín... No puedo explicarlo...Pero yo estaba triste de verte así, puesto que tú eres demasiado joven y bella para vivir día y noche bajo el hálito de la muerte... Pero ahora, todo eso va a cambiar. A mi edad, y quizás sea éste el fruto más importante de mi vida, a mi edad, he adquirido una inexplicable fe en la fidelidad de los hechos y he visto siempre que todo ser joven y bello crea a su alrededor hechos juveniles, bellos y felices... Y ahora eres tú quien abrirá la puerta a la nueva era que yo vislumbro... Ven aquí, ¿por qué te quedas ahí sin responder y sin levantar los ojos? Hasta ahora yo no te he besado más que una vez el día de tu llegada; y, sin embargo, los ancianos, cada tanto necesitan tocar con sus labios la frente de una mujer, o las mejillas de un niño, para seguir creyendo en la frescura de la vida, y alejar por un momento la amenaza de la muerte. ¿Tienes miedo de mis viejos labios? ¡Cuánta compasión he sentido por ti todos estos meses!...
MELISENDA No me sentí desdichada, abuelo.
ARKEL ¡Déjame mirarte así, muy cerca, por un momento!... Se tiene tanta necesidad de belleza cuando la muerte está cerca de uno.
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