Sin ánimo de meterme mucho en la cuestión (que está ya muy sobada y da para mucho más)...yo sólo comentaría que, personalmente, sí iría a ver una puesta en escena de Bieito (de hecho, no sólo ya he ido, sino que pretendo ver el Rapto de la Komische Oper), porque me interesa el teatro.
Lo importante es tener en mente que lo que uno va a ver NO es Don Giovanni, sino una obra de teatro contemporáneo en la que (con suerte) suena la música de Mozart. Para mí ese el tema: yo no digo, voy a la ópera, digo, voy a ver a Bieito, a ver qué se le ha ocurrido...soy consciente de que NO voy a ver una ópera.
Ahora, he de decir que no me gustan sus montajes (la mayoría, al menos), porque tiene una serie de temas recurrentes a los que no hace más que dar vueltas y más vueltas, pero le reconozco cierta gracia a su Grand Grotesque.
Otra cuestión es si un teatro de ópera debería programar este tipo de espectáculos y aquí, de nuevo, yo diría que sí. Porque generan público (conozco bastante gente que no le gusta la ópera pero que ha ido a ver estos espectáculos porque conocen de sobra a Bieito en teatro y se sienten atraídos) y porque, al menos en mi opinión, son interesantes. Gusten o no.
En fin, todo esto no es más que lanzarme a los pies de los caballos

, pero bueno...