Hombre...!!!, cómo se ha puesto esto...
Parece que a alguien le dijeron que al foro le faltaba vitalidad...
Bueno, y yo, para no ser menos, les propongo una entretención, con buen humor y ánimo distendido:
¿Qué tal si elaboramos perfiles de los aficionados a distintas corrientes operísticas...? Es cuestión de que nos miremos un poco entre nosotros, o nos miremos directamente al espejo, y veamos aquello que nos hace tan característicos y tan diferentes a unos de otros...
Se me ocurren, como arquetipos de aficionados, así de primera mano, el
"Wagneriano", el
"Mozartiano", el
"Verdiano", el
"Belcantista - Rossiniano", el
"Verista - Pucciniano", el
"Francófilo", el
"Rusófilo", el
"SigloVeintero", el
"Barroquista", el... el... el...
...bueno, Werther...
A ver si les parece divertido...
Y como lo propongo, lo inicio yo mismo con una personal semblanza wagneriana...
(y, por favor, de buen rollo, sin ánimo de ofender, sino de reirnos un poco de nosotros mismos

)
El "Wagneriano"
En primer lugar, hay que distinguir entre el wagneriano-wagneriano, y aquel al que, gustando de Wagner, gusta también de otras obras y otros autores, y, que Wotan se apiade de ellos, hasta de la ópera italiana.
El Wagneriano auténtico y cabal, es un personaje serio y circunspecto, aunque no haya pasado de la treintena. Cuando habla o escribe sobre ópera, siempre lo hace muy en serio, con mucho conocimiento de causa, y jamás emitirá una opinión a la ligera, sin haber escuchado muchas veces y durante muchas horas, la obra, autor, cantante, representación o grabación a la cual se refiere, o, en defecto de esto, lo consignará claramente.
Ha ido o irá, (más bien, peregrinará) al menos una vez a Bayreuth, y almacenará y compartirá esta experiencia con la precisión de un científico, con sus amigos wagnerianos auténticos.
Asiste a puestas en escena de otras óperas y otros autores en otros teatros del mundo, que de otro modo, no podría asistir a más de dos temporadas en su vida, prefiriendo siempre la ópera alemana, Mozart, ópera rusa, ópera del siglo XX, o en su defecto, a Bellini. Difícilmente se le encontrará en una ópera de Puccini, de Donizetti, de Rossini, y jamás de los jamases en una función verista o en una puesta en escena de Carmen. Y, si esto llegara a ocurrir, asistirá a aquella, con la misma circunspección, seriedad y espíritu crítico que lo caracteriza. Aplaudirá o abucheará cuando la ocasión lo amerite, pero siempre con discreción, y nunca, pero nunca prorrumpirá en risas durante una función, así se esté montando un circo descomunal en el escenario.
Aunque no siempre lo use, no le sienta mal el traje y la corbata, pero siempre muy clásico, en tonos oscuros y camisa blanca. Las damas, traje clásico, con mucha elegancia y sin ostentación.
Nuca se referirá al Maestro Knappertsbusch como "Kna" ni al Maestro Furtwangler como "Furt", como sí lo hace el aficionado espurio.
Se toma su afición con seriedad y gravedad, y le incomoda, y hasta le irrita la ligereza de los italianistas de diverso signo que pululan en los círculos melómanos.
Sostiene que ya no hay ni habrán cantantes como los legendarios Flagstad, Melchior, Windgassen, Hotter, Neidlinger, Greindl, Talvela..., por que las condiciones actuales del mercado lírico no lo permiten, luego es un problema estructural que no tiene solución, salvo que Wotan haga el milagro en el cual cifran todas sus esperanzas, tanto que hasta creen verlo aparecer cada tanto.
Son graves, taciturnos, hasta tristes, y claro, a cualquiera le doy yo el que su afición la encaucen a unas óperas que sólo pueden ver representadas de forma "oficial" cada siete u ocho años, y asumiendo que cada vez la interpretación es menos convincente y la puesta en escena más discutible que la vez anterior, y que nunca, pero nunca, alcanzará nuevamente el nivel de hace ya más de medio siglo, y que encima, el escuchar cualquiera de esas obras, les demande horas y horas de dedicación, estudio, concentración, y atención crítica, para finalmente enfrentarse a unos protagonistas que terminan siendo unos desgraciados, unos pusilánimes, unos manipuladores y egoístas, que las parejas de amantes nunca terminen juntas y que los buenos acaben muriendo, o alejándose para siempre jamás.
...bueno, ya está lanzada la idea.. A ver si alguien más se anima...
Me gustaría leer la semblanza Mozartiana, por ejemplo...
