Otra crónica de un amigo que debuta en una función operística, esta vez firmada por Rodrigo
"Yo al contrario que Edu, no soy muy dado a escribir críticas a obras artísticas, así que ruego antes que nada que se me disculpen mi escaso entendimiento y mi falta de meticulosidad en algunos aspectos. Solo puedo dar el punto de vista de tío muy friki en su primer contacto con la ópera. Procedo entonces.
Yo sí leí todas las críticas que cayeron en mis manos, quería estar preparado ante lo que iba a ver. Se pueden resumir en Voces bien / excelente, Música regular / bien y dirección escénica fatal / excelente. Una breve visita a la wikipedia y ya tenía una breve reseña del autor así como del argumento. Y con esta somera preparación entre al Real.
Empezaré por la música, no he escuchado en demasiadas ocasiones tocar una orquesta en directo de modo que no puedo juzgar si el señor Josep Pons lo hizo bien o mal. De hecho para mi la música fue un aspecto que, al contrario de lo que les ocurrió a algunos de los compañeros, me paso desapercibido la mayor parte de la opera (Pilar va a querer matarme por escribir esto). Así fue, hoy domingo trato de hacer memoria de cómo era la música que escuché el martes y soy incapaz de recordar apenas un par de momentos. Se suele decir que la mejor banda sonora es la que acompaña tan bien a la obra que pasa desapercibida, así que si no fuera porque la música es el elemento fundamental de la ópera esto no seria necesariamente malo. En mi defensa solo puedo decir que la composición atonal tal vez haya favorecido que no la retuviera en la memoria y que estaba tan fascinado de ver lo que se presentó sobre el escenario que apenas tuve ocasión de prestar atención a la música.
Paso directamente a la dirección escénica que me pareció sin duda lo más llamativo y sobresaliente del Wozzeck. Yo dije al salir que me había encantado, que hasta diría que era una obra bastante "japonesa". A la gente le chocará leer algo así, pero para mi, elementos surrealistas como el gusano gigante vomitando encima de Wosseck con todo el mundo alrededor haciendo muecas, me recuerda a las escenas de paranoias que he visto en mas de un anime, lo mismo pasa con la manera de usar algunos efectos de iluminación, con la escenografía industrial, con las páginas de la Biblia pegadas por las paredes, con las partes grotescas casi gore, con gran parte del vestuario y un largo etc...
Me ha encantado poder ver una cosa así sobre un escenario. No me ha parecido especialmente transgresora, yo no me escandalizo con 1 desnudo ni con 50, precisamente considero que las escenas con mas carga sexual de la obra son aquellas en las que los actores están vestidos. Si a esto sumamos que la mayor parte de las vísceras y la sangre aparecen en un monitor creo que se puede afirmar que si alguien se escandaliza con esto es que nunca ha visto un telenoticias.
De las voces puedo decir lo mismo que de la música, no sé y no puedo juzgar. Pero esta parte no me paso desapercibida, me gustaron todas las interpretaciones especialmente la del medico y la de la mujer de Wosseck, siempre me preguntaré como la gente consigue moverse tanto, incluso cargar con otro actor a hombros y aun así cantar tan bien.
Y creo que aquí doy por concluida mi crítica."
Dentro del intercambio de experimentos yo voy a asistir a mi primer concierto de Rock Gótico. El viernes voy a Joy Eslava para ver a Therion.
