tucker escribió:
Ampliando algo lo de anoche y que supongo irá mejorando durante las próximas funciones ( me refiero al rendimiento orquestal), diría que Nadine SIERRA ( que cantará creo como inauguración de temporada este mismo rol en el MET, próximo sept./oct., con también Anduaga de Elvino), es una auténtica fuera de serie en su cuerda, por encima de cualquiera de sus colegas en la actualidad y me recuerda, por todo, a las grandes líricas ligeras de muchos años atrás.
Lo tiene todo, empezando por una técnica vocal excelente y un canto fácil y sin esfuerzos, dominando todas las facetas : emisión y brillantez vocal, reguladores de todo tipo, colores, variaciones que ella misma introduce sobre todo en las segundas estrofas de sus arias y cabalettas, fiato controladísimo y extenso, fraseo intencionado , dominio de las coloraturas, filados y medias voces extraordianarios en cuanto a gusto y control , agudos fáciles y sostenidos ( muy de vez en cuando algún sobreagudo no limpio del todo). Además y sobre todo, presencia y dominio escénico, grandes dotes interpretativos, y empatía plena, es una artista que emociona y que jamás de los jamases aburre.
Vitoreada despues de su gran aria y cabaletta del primer acto ( se pidió hasta algún bis) y explosión del público tras el ..Non credea más el A. giunge final.
En cuanto a Xabier Anduaga, con apenas 30 años, posee un timbre privilegiado y una brillantez vocal impropia de un tenor tan joven, pero a veces ( ayer su salida no fue tan exultante, por aparecer con el instrumento no liberado del todo y algo oscurecido), se descontrola y merma la línea de canto legato con algún apretón vocal innecesario. A partir de su aria ..Prendi l. annello.., suavizó y ajustó la voz en los mejores parámetros belcantistas, permitiéndose unas medias voces excelentes, aunque para mi gusto le faltan variaciones y ciertos matices en su modo de cantar que supongo, irá introduciendo poco a poco, del mismo modo que debería mejorar su prestación escénica.
De los demás del reparto, ya lo comenté anoche, un diamante en bruto la joven Sabrina Gardez, con bello timbre vocal y también, más que corecta la Teresa que cantó Carmen Artaza.
En cuanto al Bajo Fernando Radó, lo dicho ayer, discretito y no molestaba, aunque particularmente, no es un Bajo de mi agrado, con una voz excesivamente mate para un rol belcantista.
De la escenografía concebida por Bárbara Lluch, pretendiendo ser algo feminista, simplemente y como ya se vio en Madrid, tiene ideas pero no siempre bien ejecutadas. Simplota, con el abuso de figurantes y bailarines que atosigan como fantasmas a Amina y sobre todo, la peligrosa escena final con Nadine cogida con un harness en sus pies, cantando sobre la supuesta terraza del tejado, en lo alto del escenario ( que otra cantante no hubiera a lo mejor aceptado ).
Repetiremos por supuesto, alguna función más. Protagonistas como Anduaga y Sierra ( ésta sobre todo ), no se ven apenas en la actualidad.
Efectivamente, la Sierra es una intérprete extraordinaria y brilla con especial luz en este papel. Me permito enviar a la
crónica que escribí tras las funciones madrileñas del año 2022 (perdón por la nueva autocita), pero la traigo porque coincide, en gran medida, con todo lo que ha escrito aquí el bueno de Tucker.