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Confirmado ya el cambio de la “ resfriada “ Yoncheva anoche también , por Aylyn Pérez, de nuevo estuvimos por el Liceo, en una función programada fuera de abonos y con la sala bastante a tope. ( por la megafonía , nada se anunció de este cambio, lo cual considero un fallo de la Dirección artística ). Eso sí, la Yoncheva resfriada o no, bolo o concierto este próximo domingo o lunes en París que por supuesto, no cancelará. Dicho esto, la función acabó con mucho éxito y bravos generalizados del público, en algunos caso exagerados.
De Aylin, diría o repetiría lo ya tratado de su función del pasado día 11. Voz timbrada y dúctil , canto pulcro, con legato de alta gama, expresiva y fraseadora de nivel, sensibilidad y emotividad a raudales , con unos dos primeros actos excelentes. Ya en el tercero y sobre todo en el final tan dramático de la Butterfly, lo adapta a sus características vocales que en cuanto a peso o volumen de su instrumento es justito para dicho final. Soprano lírica más que interesante, con excelente técnica vocal y notables matices. Su bel di vedremo, magnifícamente cantado con preciosos reguladores además .
Del Pinkerton de Matthew Polenzani, su entrada y dúo inicial con el Cónsul, intrascendente y con la emisión en el cogote, para irse liberando poco a poco en el gran duo final del primer acto con Cio Cio San, aunque alternando canto en forte con algún intento de matización a media voz resuelta irregularmente. A mi, este tenor sigue sin convencerme . Del Sharpless de L. Meecham (buena presencia de casi “ ex pivot de Basket”), decir que cumplidor y con un cierto canto y fraseo de interés a partir del segundo acto. Más parlato que canto, con una emisión a veces casi de tenor con graves. ( eso si, no entiendo como pudo combinar este Sharpless con el rol Luna del Trovatore en Les Arts, ya que su canto me pareció escasamente verdiano ).
Muy notable la Suzuki de la buena Mezzo lírica que es Annalisa Stroppa, luciendo en casi todas sus intervenciones , magnífico su duetto de las flores con A. Pérez.
De los comprimarios, destacar la timbrada voz y buen canto de Carlos Cossias como Yamadori , así como la corrección de todos los demás . La concertación de Bortolameolli, irregular, con tiempos excesivamente lentos a ratos ( dúo final del primer acto, más el acompañamiento del bel di vedremo ), con otros con decibelios a tope tapando algún número de conjunto. La orquesta empezó descoordinada para lograr luego , una muy correcta prestación sobre todo en el precioso preludio del tercer acto.
Si puedo, me reservo la última función del Cast de Saioa Hernández, previsto para el día de los Inocentes.
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