PALESTRINA - H. Pfitzner - Staatsoper Viena - 15/dic/2024
Breves letras sobre mi excursión a Viena para asistir a “Palestrina” el 15 diciembre pasado, domingo por la tarde.
1.- lo primero, pero lo menos importante, es que he podido cumplir, ya rozando la madurez, uno de mis sueños como melómano: comparecer en la Staatsoper.
Pasear con sosiego por el edificio y por la sala y poder disfrutar de una función de altísimo nivel musical supuso un anhelo vital por fin cumplido, de esos que quedan fijos e imborrables en una memoria llamada a difuminarse.
Ayudaba a ello mi estado de "éxtasis melómaniático" derivado de haber podido disfrutar (también mi primera vez en la Musikverein), aunque fuera de pie, del concierto de abono de la Filarmónica (sábado tarde y matiné del domingo): Sexta de Mahler dirigiendo “wunderknabe” Makkela.
2.- Con mejor verbo que el mío detalla la función Pedro J. Lapeña en Scherzo. Les aconsejo la lectura.
https://scherzo.es/viena-christian-thie ... -pfitzner/Estoy de acuerdo con él en casi todo. Por matizar yo diría:
- sí hubo momentos en que Wernicke se apartaba del libreto: Borromeo como maquinador de la aparición de los Antiguos Maestros, Ighino quedándose al teclado en la escena final en el estudio de su padre, …. En fin, las típicas ocurrencias de cosecha propia que todo regisseur se considera obligado a añadir para “mejorar” el original.
- muy bien Spyres, pero muy muy forzado en las notas agudas.
- muy deficiente el Borromeo de Koch.
3.- Como señala Lapeña, la clave de la función estuvo en el “factor Thielemann” (quien por cierto asistió el sábado 14, como uno más del público y embutido en uno de sus heterodoxos polos de rugbier, a la sexta de Mahler arriba mencionada).
Cual caballero andante, sigue el berlinés defendiendo la denostada virtud de su dama, inasequible al desaliento y a los contratiempos físicos (apoyado en dos muletas por lesión del talón de Aquiles). La montó por sus eggs siendo un imberbe en Nuremberg a finales de los 80, después en Berlín (Deutsche Oper) en el 96, Covent Garden (97 y 2001), en Nueva York (con la compañía de la ROH). Y no ceja en su empeño, cosa que agradecemos los followers de esta obra, la cual es imposible no amar cuando viene tan bien servida.
Un saludo, y feliz 2025.