mitchum escribió:
en ese caso no era impericia arbitral sino que los árbitros de aquel partido estaban comprados.
Recuerdo aquel partido como si fuese ayer. Cuando vi la designación arbitral, el día anterior, supe que había gato encerrado. No tanto por Al-Ghandour, sino por uno de sus asistentes: Michael Ragoonath, de Trinidad y Tobago. País de Jack Warner, entonces Vicepresidente de la FIFA, quien ya contaba con una notoria reputación de ser absolutamente corrupto (más información en los papeles del FBI sobre el caso FIFA).
Pensé, antes del partido, que había sido una jugada hábil de Villar (uno también puede ser iluso). En lo que no caí hasta después, es en que otro de los Vicepresidentes de la FIFA tenía mucha más capacidad de persuasion (lease, compra de voluntades), concretamente Chung Mong-joon, Presidente de la Federación Surcoreana y máximo accionista de Hyundai Heavy Industries (dueña, entre otros, del mayor astillero del mundo). Que antes, en dieciseisavos, también había "seducido" a un trencilla ecuatoriano llamado Byron Moreno de ingrato recuerdo en Italia.
El escándalo fue tan mayúsculo, que ya en Semifinales designan para el Korea - Alemania a un trencilla de total garantía para FIFA y UEFA, el suizo Urs Meier (la Final la pitaría el gran Collina). Segunda consecuencia, fue que Villar da un golpe en la mesa y exige presidir la comisión de árbitros de la FIFA; y en su haber está que es el quien impulsa la modernización de la gestión del arbitraje en la FIFA, nombrando director técnico a José María García Aranda, no sólo ex-arbitro sino también profesor universitario en el INEF de Madrid.