Influencia en las taquillas no tengo ninguna, lo siento. Ya me gustaría. Los del coro tenemos que comprar las entradas como todo el mundo, o en taquilla o por teléfono o en internet. Para la Francisquita conseguí tres entradas por internet y no era un sitio bueno, así que en mi famila estaban ayer un pelín mosqueados, porque si querían ver algo tenían que estar apoyados en una barandilla. Para el ensayo general sí nos regalan una por persona, y suele estar muy solicitada porque si alguien no tiene a quién dársela siempre hay un compañero que la necesita para que puedan ir dos personas juntas a verle. Es que es normal, a todo el mundo le gusta ir al teatro con alguien ¿no? En "The Fairy Queen" no participamos nosotros, así que ni siquiera esa entradita la tendremos.
Sí, reconozco que el público de Málaga es de fácil aplauso, pero es que se hacen tan pocas producciones (sobre todo de zarzuela) que la gente está deseando ir.
Ayer también salió bastante bien. Os comento que en los periódicos locales no han dado ni una. Aparte de lo que os dije de el SUR en otro (no recuerdo si Málaga Hoy o La Opinión) ponía los nombres del reparto que estaba previsto para febrero (cuando se pospuso la producción) y encima comentaban cómo lo habían hecho y tal (¡pero si no estaban esos señores, sino otros!). Conclusión: algunos críticos debían ir más al teatro, coger los programas de mano, atender a lo que se está haciendo... que no creo que trabajen gratis, vamos. Vergüenza ajena pasamos con los que venían de fuera, sobre todo por el director de escena, Leo Jiménez, al que ni nombraban, confundiéndolo con otro, en dos de los periódicos. También estábamos indignados por los compañeros que hicieron partiquinos, que parece que ni existen para estos señores.
Por lo demás, deciros que ahora estamos todos agotados (Denyure, me comprendes ¿verdad?) y con un poco de tristeza porque se ha acabado esta producción. Ayer el director de escena nos invitó a todos a cenar en una mesa improvisada en los pasillos. Nosotros bajamos también las bandejas con empanada y otras cosillas muy ricas que solemos llevar para cenar. Algunos hombres del coro nos dieron a todos una sorpresa: se disfrazaron de tunos y aparecieron cantando con la música de "Clavelitos" unas letras muy graciosas, repartieron fotocopias y las cantamos todos. Todo eso en el segundo descanso, así que imaginaos el jaleo.
Justo en la escena de antes vemos entre cajas a dos encapuchados con las capas esas de la "cofradía de la bulla". Uno se quitó la capucha y vimos asombrados que era el jefe de producción del teatro, pero el otro no se la quería quitar. Pues bien, los dos salieron con nosotros en la escena de la fiesta (en la que se baila la mazurca): el segundo encapuchado era el director de escena (¡Como tú, Agatarco!). Se integraron en lo que estábamos haciendo y, como era una fiesta, nos podíamos reir todos a gusto. Pero es que el día del estreno en la misma escena no lo esperábamos y salieron dos de figuración disfrazados de cabezudos. Las risas del personal del cervantes (modistas, atrezzo, etc) entre cajas se nos contagiaba a los demás. Menos mal que se trataba de una fiesta y nos podíamos reir todos, como os he dicho ya.
En resumen, que hemos trabajado todos mucho pero con muy buen ambiente. Quien no se lo haya pasado bien en esta producción es que es más raro que un gato a cuadros.
Ahora, a volver cada uno a su trabajo "normal", a intercambiar las fotos que nos hemos hecho y a sonreir pensando en las anécdotas.
