|
UNA TARDE "DE CINE" EN EL TEATRO.
Recién levantadas las posaderas y con bastante menos hambre del que teníamos al entrar, salimos del albergo rumbo al teatro; allí nos esperaba Agatarco para mostrarnos las entrañas de lo que sin duda ha sido un labioroso trabajo no exento de zozobras, ya en forma de aplazamientos ,ya las inherentes al propio trabajo.
Entramos por la puerta trasera y no habíamos subido las escaleras que nos tenían que llevar hasta el escenario cuando toda suerte de ruídos anunciaban sin dejar resquicio a la duda que se acercaba el momento de salir a escena. Una vez allí pudimos tocar el fruto de lo que supongo (más que suponer estoy seguro) habrán sido muchas horas de trabajo en forma de proyectos, papeleras llenas (supongo que del ordenador), trabajo en los talleres y , por fin, montaje con los retoques pertinentes. Allí pudimos saludar a Javier Franco (Ford), a Trullu (Meg, sí MdM Meg) y también visualicé a Quickly. Desde el primer minuto estuvieron atentos con nosotros y toleraron aquella intrusión (no sé si a mí en los prolegómenos de la función me hubiera hecho mucha gracia). Lo cierto es que en medio de aquella vorágine de decorados, atrezzo y gente para arriba y para abajo me costaba hacerme una idea de las dimensiones reales del escenario sobre el cual nos encontrábamos.
Fuimos al albergo a cambiarnos para seguidamente regresar, ahora por la puerta principal, dispuestos a disfrutar de la función. Y disfruté.
En los dos entreactos comentábamos la jugada con MdM, Mimi,Tanonc y El Idiota y estábamos bastante de acuerdo en que aquello estaba saliendo bien; incluso los más escépticos sobre el valor de esta obra verdiana estaban satisfechos con lo que veían y escuchaban.
La dirección del jovencísimo director Alessandro d'Agostini (voy a hacer el justo esfuerzo de llamarlos por su nombre porque no me parece cortés llamar por su nombre a los consagrados y por el personaje o cargo a los más desconocidos) hizo una labor un tanto extraña. No siempre fue una dirección lenta pero cuando lo fue, lo fue mucho. Además, en algunos momentos encontré desacertado el excesivo protagonismo que otorgó a algún instrumento pero no fue una dirección mala en conjunto Lo que sí me llamó la atención es que algún miembro de la orquesta no estaba demasiado atento e incluso algún instrumentista aprovechó algunos instantes para presentar sus respetos a Morfeo. La orquesta de la Fundación Arturo Toscanini para mí es una buena orquesta pero la he escuchado en mejores interpretaciones.
En cuanto a los cantantes Mastromarino, cantante ya de cierto relieve y no sólo físico, estuvo bien, su interpretación no fue perfecta pero pienso que nos ofreció un más que digno Falstaff en lo vocal y aún mejor en lo escénico.Creo que puede dar mucho juego en este papel. Sergio Spina me gustó como Cajus, por momentos me recordó a Piero di Palma;también correcto el Pistola de Luigi de Donato pero en cambio Giovanni Maini me pareció un flojo Bardolfo en lo vocal con un hilo de voz realmente pequeño.Capítulo aparte para Javier Franco. Quizás diga una tontería pero me gustaría saber exactamente cual es su nota más alta porque quizás algún entendido podría decir si realmente es barítono (en todo caso timbre poco baritonal) o tenor;chorro de voz tiene, canta bien y si flojea es por su tendencia a cantarlo todo "forte", con pocas matizaciones y ahí perdió la oportunidad de lucirse en su "e`sogno? è realta?".Con todo me pareció una voz no exenta de interés y bastante evolucionada desde "Il trovatore" de Camerino. Además, se merece un diez en simpatía y se prestó a ayudarnos a entregar el ramo a Elena, llegado el caso.
Ellas, empezando por la Trullu (simpatiquísima mujer) puedo decir que estuvo correcta pero es que el personaje de Meg es a mi juicio el menos relevante. Eugenia Garza creo que es una soprano con muchas posibilidades por calidad y por potencia y sólo necesita evolucionar; su Alice me gustó. No puedo decir lo mismo de la Quickly de Olivia Andreini que no me transmitió nunca el personaje.
He dejado para el final a la pareja de enamorados. Stefanna Kybalova es una joven soprano ,soprendente, con un fiato y una facilidad para los pianos tremenda (incluso estuvo un poco abusona pero por mí encantado). Yo creo que si logra corregir una voz demasiado desigual que en ocasiones afea un poco el canto puede ser una muy buena cantante. Fue una agradabilísima sorpresa. Fenton fue interpretado por Leonardo Caimi, un tenor con una voz preciosa y una técnica mucho más que respetable. Si hubiera clavado "dal labro il canto estesiato.." hubiera sido de nota. Y no es que la cantara mal, ni mucho menos, estuvo correctísimo pero le faltó un poco de seguridad para echar el resto y le hizo ser un pelín conservador (no es criticable por cuanto esto de cantar es terriblemente complicado).
En resumen, vocal y escénicamente los cantantes estuvieron a un buen nivel. Además en las tremendamente complicadas escenas en que cantan cuartetos (y hasta más voces en ocasiones) casi siempre lograron empastar las voces.
El protagonismo del coro es poco pero estuvieron cuando tuvieron que estar.
En cuanto a la dirección escénica, Elena dirigió el cotarro de cuerpo presente, metiéndose a tabernero con mostacho incluído. Los movimientos escénicos eran sencillos, ¿por qué no deben serlo?,suaves aunque no exentos de energía, los cantantes siempre en una situación en el palcoescénico favorable para lo proyección de la voz. Un pero. Falstaff estuvo mucho tiempo sentado en una silla escorado al lado derecho mirando al escenario y los que nos encontrábamos en aquel lado notábamos la diferente intensidad en su canto, más flojo cuando estaba allí, más intenso cuando estaba más centrado.
Los decorados me parecieron exquisitos. No es a modo de cumplido que lo digo porque yo siento especial debilidad por las telas pintadas (cuando están bien, claro). Si fue una imposición contractual, bien impuesto está.
El Idiota que ya ha dejado claro su particular gusto (que lo tiene y no exento de criterio y argumentos)encontró muy previsible el primer acto y la primera escena del segundo (creo que ha dicho esto).A mí lo previsible si está bien ejecutado me parece bien. El segundo cuadro del primer acto me pareció muy logrado. El resto de cuadros me parecieron de muy buen gusto a excepción de la escena final que fue excelente y creo que en esto coincidimos todos. Particularmente esta escena cada vez que la he visto representada me ha dado un poco la sensación de que se monta un órdago de cuidado ,pero allí se respetó el espacio y se llenó de tal forma que la escena salió con una fluidez apabullante y fue una auténtica joya. A mí me gustaría que Agatarco nos explicara como montó estas escenas , sobre todo la última; También me gustaría saber por qué en el primer cuadro del primer y segundo acto (la taberna) dispuso la tela transparente para delimitar espacios. Una cosa es que me parezca bien y otra no tener curiosidad por saber el por qué.
Finalizada la función, MdM salió del palco dispuesto a hacer volar el ramo de rosas del foro pero, y es que de alguien tan hiperactivo como ella que se puede esperar, se encontró con Elena en la puerta del palco. Aplausos para todos, flores para la regista y visita obligada al otro lado del telón donde felicitamos a parte de los protagonistas (los que allí aún estaban). Yo creo que satisfacción enorme es lo que mejor define el estado de ánimo de los que allí estábamos al salir del teatro.
La nota curiosa no se produjo ni en escena ni en el foso sino en un palco al lado del escenario, situado en frente de donde nosotros estábamos. Había un chiquillo que durante toda la obra con silenciosos movimientos de labios estuvo recitando la parte de Falstaff. Era el hijo de Alberto Mastromarino.
A la salida nos fotografiamos con el cartel de la representación y alguien consideró que no era suficiente por lo que se procedió a una poco sigilosa acción de "despégame y enrróllame cuidadosamente". Así se hizo.
Cena y día después con más tiempo.
PD: Los nombres están sacados del programa por lo que si hubo algún cambio ruego se me corrija.
PD1: Con más tiempo releeré lo escrito y me reservo el derecho de corrección.
Saludos
|