Alberich el Negro escribió:
Pero lo que no podemos hacer es despacharlo con una afirmación tan simple como la que usted propone (se trata de un putero calentorro y amoral), porque si aceptamos eso, dígame entonces cómo se explica, desde el punto de vista de la lógica dramática y psicológica del rol, la existencia del bello arioso Addio, fiorito asil --que transmite un sincero y arrebatado sentimiento de culpa por la acción cometida--, o la clara voluntad de hacerse cargo del niño que había concebido con la pobre Cio-cio-san, y del que no tenía la menor noticia. No veo yo en esos gestos algo propio de un putero inmisericorde.
Pues fíjese que creo que se lo puedo explicar. Como sabrán,
Addio fiorito asil no forma parte de la primera versión de la obra, sino que entra en las versiones posteriores. La presencia de Pinkerton en la versión original es mucho menor de la que finalmente fue; y yo la verdad no veo mucho sentido dramático a
Addio fiorito asil más allá de darle una página de lucimiento al protagonista ante un rol que se había quedado corto. Vamos, que para mí es un pegote que detiene la acción más que hacerla avanzar.
Conviene detenerse en la repudiada primera versión de Butterfly, en la que bajo mi punto de vista hay decisiones que a nivel dramático funcionan mejor pero sin embargo luego se quedaron fuera. Por ejemplo, Kate Pinkerton y Butterfly tienen una conversación en la que sabemos que él lleva un año casado con ella; y Sharpless le ofrece a Butterfly un dinero de parte de Pinkerton que ella rechaza: este gesto rechaza la dudosa calaña del marino. Todas estas cosas, se quedaron fuera en las revisiones; pero a mí me cuesta mucho leer a Pinkerton desde el prisma de un romántico arrepentido.
P.D.: Nunca he entendido muy bien la buena disposición de Kate Pinkerton de hacerse cargo de un hijo bastardo que tuvo su marido con una prostituta japonesa. Eres una joven burguesa, tu marido te confiesa que ha tenido una aventrura así y tú le dices que se traiga al niño a América que no pasa nada... No sé yo.