Il Gobbo escribió:
Luis Riffo escribió:
Con Cesti se introduce plenamente en la ópera el estilo bel canto. En sus óperas el aria y el recitativo tienden a diferenciarse aún más y a adoptar formas estilizadas.
Algunas vez leí, en este foro,
este topic en el que se hablaba acerca de lo que significaba el belcanto. Con lo que escribe aquí
Luis Riffo, se presume que este estilo tuvo una existencia histórica y una forma determinadas.
¿Por qué no nos habla más de eso y también de cuándo se creó (o terminó de diferenciarse) el aria?
En relación a este comentario, y como mencionaba en el hilo de la ópera del mes, he estudiado el tema entre la información que tengo y he podido construir más o menos objetivamente el nacimiento del bel canto

.
Historia de la ópera quinta parte
El estilo bel canto
Como mencionaba anteriormente en el hilo de
Dorabella, alrededor de 1630 se produce en la música italiana (así como en las otras artes) un cambio de la mayor impoatancia, que afectó primeramente a la música vocal.
El
estilo representativo, o sea el recitativo, o el dominio casi absoluto del canto por los procedimientos de la recitación, es en su esencia una transposición musical del texto literario. Estaba casi por completo ausente del recitativo el movimiento melódico propiamente dicho. En el recitativo la fuerza formadora es la letra, no el
impulso melódico, que parece ser la sustancia misma de la música.
Esta derrota de la melodía por la recitación no podía durar mucho tiempo sobre el suelo italiano. La reacción que se produce entre 1630 y 1640 bien puede ser la llamada reivindicación de los músicos contra la preeminencia del texto literario. Fruto de esta reacción es lo que se ha llamado el
estilo bel canto. Esta nueva manera de concebir y sentir la música, que aparece primero en la música vocal y, con mayor presición, en la cantata, se extiende después su influencia a la música instrumental. Las características del nueva estilo pueden resumirse en la siguiente forma:
a. La melodía adquiere fluidez, cantabilidad y cadenciosidad. Las frecuentes coloraturas y rasgos de vistuosidad, que se encontraban en el estilo representativo, interrumpían el libre fluir de la melodía. Tales artificios en el nuevo estilo quedan reservados para ciertos pasajes o palabras que
psicológicamente los justifican. La nerviosidad del antiguo estilo desaparece. La melodía sigue siendo
afectiva, pero ya no tiene el antiguo
concitato;
b. Los requerimientos del nuevo estilo: Voces más poderosas y capaces de cantar una línea melódica más larga; dan preeminencia a la vos del
castrato, el sopranista varón;
c. Los compositores adaptan para la construcción de sus melodías el compás ternario, que favorece la fluidez del movimiento melódico. Los ritmos de danza estilizados (zarabanda, courante) se aplican frecuentemente a la música vocal. Los contrastes rítmicos que abundaban en la música anterior quedan eliminados. La monotonía que pudiera resultar de los procedimientos nuevos se rompía con el uso del recitativo;
d. La armonía, un tanto anárquica y experimental, del
Barroco Temprano, es sistematizada. Las frases melódicas se apoyan en armonías sencillas que conducen con frecuencia, a veces excesiva, a la cadencia
subdominante-dominante-tónica. La fuerza direccional y tonal de esta cadencia fue introducida en la música por el estilo bel canto;
e. Se produjo una diferenciación progresiva entre el recitativo y el aria.
El recitativo de la
Camerata Florentina era una declamación muy libre y expresiva, no medida (no sujeta a compás) y sin forma alguna. La declamación tomaba en algunos casos un carácter más melódico y una forma más definida que la aproximaba más a una canción que a un
hablar cantando. De esto salió el
Aria. El recitativo, por su parte, se hizo más rápido, menos melódico y más parlante.
En la época del nacimiento del estilo belcanto se adoptó, con el nombre de
arioso, al recitativo con partes melódicas, análogo a la recitación de la Camerata. El recitativo se redujo a un
parlando sin nada de melódico, que se llamó
recitativo seco. La música vocal de esta época disponía, pues de tres estilos de canto: el
recitativo, que pertenece al género narrativo; el
arioso, que pertenece al dramático, y que era usado en los momentos fuertemente afectivos; el
aria, de carácter lírico o simplemente decorativo.
La forma preferida del aria fue en este tiempo la binaria: A-B, o AA-BB o A-BB. A veces se repetía al final la primera sección, con lo que resultaba una forma ternaria: A-B-A, o A-BB-A, o sea una forma
da capo (
desde el comienzo: la fórmula completa es
desde el comienzo al fin o al signo, o sea hasta el final de la parte A). Esta forma
da capo es el esquema de la gran
Aria da Capo de la segunda mitad del siglo XVII.
Otras formas utilizadas para el aria eran: la melodía sobre el
bajo obstinato, el
aria estrófica y el
rondó.
Fin de las 5 primeras partes.
Referencias bibliográficas: Cómo escuchar la música (Aaron Copland)/Historia de la música occidental, Volúmen I (Carlos Poblete Varas)
Repertorio recomendado:
La Coronación de Popea (Monteverdi)
Dido y Eneas (Henry Purcell)
The Begar's Opera "La ópera del mendigo" (John Gay)
Dreigroschen Oper "La ópera de tres centavos" (Kurt Weill).
En esta fase de la historia de la ópera son pocas las obras que han llegado a nuestros tiempos, tales como las mencionadas, Orfeo de Monteverdi y algunas más. Otras, en tanto se han perdido en el "limbo", tales como Orfeo y el Egisto de Mazarino, La Morte d'Orfeo, San Alessio de Stefano Landi, La Catena d'Adone de Mazzochi, Erminia sul Giordano de Rossi (Michelangelo) y muchas otras. Si alguien conoce más obras que hayan sobrevivido, no dude en ponerlas y si algunas de las que puse en la lista de perdidas en el tiempo, sí han sobrevivido, tampoco dude en corregir la información que he puesto, ya que desde la edición de los textos de donde he sacado la información hasta la actualidad bien puede haber ocurrido algún hallazgo musicológico (y ojalá así haya sido
)
Espero que les hayan gustado estas cinco primeras partes.
Saludos
