Recién llegado de Florencia, o sea que se acabó lo que se daba.
Para empezar os contaré AIDA. El marco de l'Arena es ideal para esta representación. La producción de Zeffirelli no era nueva ( si lo era para mí) y la verdad es que era impactante. Muy tradicional, con muchos medios pero la verdad es que bien empleados (al igual que Trovatore lo que más me gustó fue la ambientación que consiguió con los juegos de luces). Sobre el reparto el dúo Diadkova-Gruber estuvo con altos y bajos (el vibrato de Gruber en algunos momento era horroroso). Pero la voz de Gruber me encantó para el papel. Salvatore Licitra: bella voz, potencia suficiente, justísimo de agudos pero lo peor..... se atolondra al cantar. Empieza y da la sensación de que ya le están esperando en otra parte (y que además llega tarde).
Punto y a parte. Licitra (aún confirmando lo dicho) nos deleitó con un cuarto acto muy bueno (y excelentemente acompañado por Gruber en el Oh terra addio). Por lo visto entendió que no es lo mismo cantar fraseando y con sentimiento que leerse de carretilla el guión. Y lo bordó. (y os lo dice uno que tiene el DVD en la misma Arena del 66 gastado de tanto pasarlo). Conclusión: tiene razón una persona muy cercana a él que me comentó que se trata de "una gran voce ma una mala testa".
Para el final lo mejor de la representación: En primer lugar la inerpretación de la orquesta bajo la dirección un Oren que llevó el pulso de la obra en todo momento a un ritmo adecuado, volumen para disfrutarlo (y sin tapar nunca a los cantantes). En fin, una gran Aida en el plano orquestal. Y, para el final, supongo que a los que lo conocen y saben algo de él no les sorprenderá pero yo que ni siquiera había oído hablar de de MAESTRI me quedé de una pieza con su Amonasro. Vaya pedazo de barítono.
Al contrario que en los días precedentes (también pudo influir que era fin de semana) hubo muchísimo público (prácticamente lleno) lo que hizo que la fiesta fuera completa.
Cambio de tercio:
Comento algo de lo que ha dicho Agatarco:
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Ah no es para defraudarte pero el bis de la pira esta en el contrato del tenor, si lo hace...se lleva a casa otra cifra. Y los bises en la Arena son comunes, normalmente lo mas famoso sea de coro que de aria ya saben que tiene bis por tradicion
El 90% de la satisfacción que tuve fue por el hecho de lanzarme a perdirla cuando nadie lo había hecho (y nadie lo habría hecho porque los aplausos ya estaban prácticamente silenciados) y el otro 10 % fue porque la concedió. Yo siempre disfruto haciendo las cosas independientemente del resultado porque éste..... ya no depende de mí. (o sea que me habría quedado tan ancho si no la hubiera cantado). Pero como siempre hay que ser positivo y una cosa es pasar por pardillo y otra serlo, acabo de pedir al representate de Berti la oportuna comisión por haberle facilitado el trabajo
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Este tipo de festivales que en su dia tenian un sentido y un valor para el artista, asi como importancia historica, prestigio y nivel, hoy se han vuelto comerciales, ( sin valor, nivel e importancia artistica) donde salen ganando agencias de viajes (hotel mas autobus mas billete), algun artista desconocido ya que el agente mete a uno famoso con 5 cantantes medios, y los politicos que cada año cambian como directores, dejando un deficit que hay que cubrir como sea. esto a veces tiene una solucion, un nombre famoso, y llenar el escenario de "imagenes" espectaculares, da igual si gusta o no, hay 15.000 espectadores...es decir, muchos gustos y muchas nacionalidades.
Ahí no puedo estar de acuerdo en absoluto contigo (salvando lo de las agencias de viajes y todo el tema logístico que se monta alrededor y que a mí no me importa, porque ni vivo de ello ni ellos ganan un duro conmigo).
Todos los festivales evolucionan con los años y esto es inevitable. Hace 30 o 40 años todo era muy diferente porque los medios de la gente también eran diferentes,y esto por no hablar de los costes de las producciones. En cuanto al valor artístico lo marca el nivel de los artistas (y hoy son los que son y de nada sirve mirar hacia atrás). El cartel de Verona no es en absoluto malo, es más yo diría que para el tipo de obras que allí se representan es de lo buenecito (evidentemente siempre mejorable).
Que algún representante aproveche este tipo de festivales para colocar artistas desconocidos es más de agradecer que un demérito. ¿o no estamos siempre reivindicando la falta de oportunidades para los artistas que no tienen nombre?. Pues la idiosincracia de Verona permite hacer este tipo de experimentos y ojalá te hubieran dado a tí La Traviata del imbécil de Vick (lo de imbécil no suene a insulto sino que como diría Gump, Forrest Gump, imbécil es el que hace imbecilidades) porque tú habrías tenido una buena oportunidad de dar a conocer tu trabajo y yo me lo hubiera pasado mucho mejor. Bueno, puestos a pedir que también te hubieran dado Trovatore,Aida y.... ¡toda la temporada!
Sinceramente sobre lo de llenar sillas tengo que decir que tenía más mérito llenarlas en los años 60 que hoy día pero ello creo que es hablar en favor de quien comercializaba el festival en aquella época y no para criticar quien lo hace ahora. ¿o es que antes sí había 15000 personas para llenar cada una de las tantas funciones que se realizan de cada ópera y ahora no? ¿tanto ha decrecido el interés por la ópera que antes se llenaba de entendidos y ahora tiene que llenarse de "guiris?. Yo no lo creo en absoluto y es por ello que creo que en todas las épocas el público de Verona ha sido heterogéneo.
Sobre lo que cuentas de Domingo (que coloca al hijo,etc...). ¿Es peor ésto que lo que les hizo Karajan a los coreanos (creo que fue allí), que firmado el contrato se presenta para cumplirlo y les dice que o contratan a una orquesta que el patrocinaba o él no dirige? En fin, de esto en todas las épocas y en todos los ámbitos de la vida hay ejemplos a montones.
Sobre los déficits. A ver creo que hoy en día los sistemas de fiscalización y auditoría son casi-perfectos. El uso que se haga de ellos ya depende de quien tenga la responsabilidad de utililizarlos. Si hay irregularidades ya se sabe a quien hay que pedir responsabilidades y si todo es correcto...¡bienvenidos los déficits si son para dedicarlos a la cultura! (y siempre nos quejaremos de que el dinero puede tener un uso más eficiente.Es lógico).
Para mí hay cosas que no tienen precio y ha sido lo más positivo de todo este periplo. He estado hablando con gente de España que se habían desplazado (también con medios propios) para disfrutar de este festival (alguno de ellos ya había estado en diversas ocasiones). Se lo pasaron pipa. Este año me dejé llevar por el instinto (y por el presupuesto) y en lugar de ir a Gradinata numerada ( o sea entrar cinco minutos antes y asiento reservado a 100 euros más o menos la entrada) decidí ir al gallinero por 25 euros la entrada. Quiere decir que con el precio de una entrada adquirí entrada para los cuatro. El ahorro es más que significativo pero creo, a toro pasado, que hubiera pagado los 100 euros por poder estar arriba. Para que me entiendan los que no conocen l'Arena tengo que decir que se oye (si cantan) y se ve perfectamente desde cualquier sitio. El único "inconveniente" es que hay que darse un poco de prisa para intentar coger los sitios mejores (yo siempre me coloqué en lo que bautizé como " el palco de los pobres"). Para ello a las 18,15 horas ya estaba sentado frente a la puerta número seis (la función empezaba a las 21,15 horas) y bajo un sol de justicia pero las escenas que allí se vivían valían su peso en oro. Escuché casi todos los idiomas del mundo incluídos todos los dialectos del italiano, el día de Trovatore al entrar al recinto yahabía escuchado todas las partes de tenor por parte de un hombre que sólo llegar se quita pantalones (y se queda con coulottes de ciclista) y se pone camiseta "de albañil". El tío tenía una voz potente (mi mujer y mis hijas que mientras yo hacía cola ellas estaban tomando una coca-cola en la pza.Bra lo escucharon). Además estuvo charlando con todo el mundo sobre esta ópera, sobre los diversos artistas (se declaró fan de Mario del Monaco, cuando hablaba de Corelli los ojos le brillaban y decía que Bergonziera el cantante "más especial" que había escuchado en su vida) que había tenido oportunidad de oír en directo. Se deshizo en elogios y alguna que otra crítica sobre todos ellos (además de DiStefano, Pavarotti,Domingo,etc...) pero siempre con la admiración reflejada en su rostro. Nos comentó que "por circunstancias particulares" (los de su grupo sí sabían de ellas) hacía 10 años que no asistía a una función
en directo y que, claro, le hacía una ilusión tremenda. El día de Aida estuve charlando (en la cola de entrada,claro) con un hombre que por motivos económicos hacía unos cuantos años no asistía también al directo y se miraba las entradas como el más preciado de sus tesoros. En la otra mano llevaba el programa del año que viene y me señalaba Nabucco y La Gioconda y me comentó:¡A ver si el año que viene pueden ser dos!.
Cuando empieza la función uno debe acostumbrase a una sinfonía de "ruiditos" que a su lado, lo de la tos y los caramelitos en el teatro, serían el más absoluto de los silencios. El día de Aida nos sentamos al lado de unos matrimonios de gente mayor que habían venido de Como y estuvimos charlando un ratito sobre esto y aquello. En el momento de la marcha triunfal oigo "un eco" a mis espaldas y una de aquellas señoras estaba acompañando la marcha siguiendo a pies juntillas las indicaciones del maestro Oren. Me giro y me espeta : Que bello!bellissimo! y yo le contesté tan simpáticamente como supe: Con il suon de la trompeta e piu fantastico ancora! La mujer se calló y al cabo tres segundos me contestó: E vero!.
Esta misma señora cuando terminó la función y ya estábamos repartiendo los aplausos sólo preguntaba si de verdad ya se había terminado como dando a entender que ella quería más. Francamente, habría para escribir un libro pues todas estas anécdotas son las que te hacen disfrutar de un ambiente en torno a la lírica, distinto, pero infinitamente más relajado. Con ello no me estoy postulando a favor ´de esto en contra de la representación en teatro, por Dios, pero que alguien me diga, por lo relatado, si ve a esta gente metida en un teatro disfrutando de la ópera. ¡Y ver la cara de satisfacción con la disfrutaban de todo aquello también tiene valor!. (También se podría escribir un libro sobre los usos sociales de poltonissime....pero mejor me callo)
En fin,podría escribir y no parar.No sólo sobre Verona, sobre Busseto y el recorrido verdiano que hicimos (con una buena cantidad de documentos manuscritos que están en la casa Barezzi), donde me enteré de cosas sobre la vida de Verdi que me parecieron interesantísimas. Sobre la visita guiada (por una guía muy especial y a quien le agradezco nuevamente su tiempo y cortesía) en el museo de La Scala, sobre el concierto que nos ofreció en Busseto la orquesta y coros de la fundación Arturo Toscanini el día 13 de julio para celebrar el 80 cumpleaños de Bergonzi, sobre la réplica exacta de Marilyn Horne (una chica de 22 años de Boston) que nos delitó con elMon coeur s'ouvre a ta voix bajo las arcadas de los Uffizzi de Florencia. En fin para contar y no acabar pero lo dejo que si no Simon tendrá que hacer un sobreesfuerzo para no perder el record de longevidad.
Ciao,