Zelenka escribió:
¿Cuál es ese callejón sin salida?
El de haber llevado el sistema tonal tradicional a su límite absoluto, facilitando así su progresiva dilución a través de la obra de los compositores posteriores (Schönberg, Segunda Escuela de Viena), que se vieron obligados a acudir a nuevas fórmulas como la atonalidad, el dodecafonismo, la insistencia en el color sonoro del impresionismo, el sistema electroacústico y otros inventos, para hacer algo que fuera distinto a lo realizado hasta entonces (no siempre mejor, claro está). Y así hasta llegar a la ruptura total entre público general y música "culta", que es lo que tenemos hoy día con buena parte del repertorio contemporáneo. No menos descriptivo de toda esta etapa disolutoria que ha vivido la música desde entonces ha sido la continua necesidad de idear nuevas fórmulas que parecieran ir más allá de lo que se había hecho hasta ese momento, pero que, en realidad, todo lo que tenían de más novedoso era el enorme
corpus teórico de que debían rodearse para ser entendidas por el público (es decir, el famoso manual para tontos), así como la extravagancia y lo atípico de ciertas fórmulas de resolución: gritos, aullidos, aplausos, timbres, silbidos, ¿ópera? hablada... En el momento bisagra que va de la muerte de Wagner al comienzo del siglo XX, artistas como Mahler y Strauss quizá habrían sido capaces (por su inmenso talento) de haber encontrado soluciones menos disgregadoras y, a la vez, accesibles para todo el público; pero el primero falleció demasiado pronto, y el segundo prefirió volver a la tradición.
Por cierto, hablando de todo esto, y como ya he tenido ocasión de escuchar la
Cassandre de Jarrell, que mencionaba MarttiT, debo lamentar que el compositor no sintiera la necesidad de ir un poco más allá y pensara en una línea melódica para el texto que recita la actriz de esta versión, en lugar de limitarse a ofrecer un espectáculo de simple teatro con fondo musical (que, a mi entender, no es realmente ópera), por mucha intencionalidad teórica que haya en la combinación de sonidos musicales con la voz de la intérprete. Aunque lo escuchado, he de confesarlo, resulta bastante interesante.