Tip escribió:
Y la ópera ñiñoñiño reafirma a los cantantes sin voz, ni media ni cuarto.
Hummmm... No sé yo si estoy muy de acuerdo con esa afirmación, la verdad. Es cierto que la mayoría de las óperas contemporáneas (las "ñiñoñiño" que dice Tip), en su deseo de buscar nuevas soluciones y fórmulas (o de no repetir lo que ya hicieron otros antes), buscan superar el tradicional
bel canto basado en el melodismo tradicional identificable, la tonalidad diatónica, la armonía funcional, etc. Pero también debemos tener en cuenta (y valorar) que la mayoría de los personajes de las óperas "ñiñiñiño" son bastante exigentes e ingratos con los cantantes, pues suelen moverse en tesituras extremas (o muy graves o, lo que es más habitual, muy agudas), presentan abundancia de saltos interválicos, y se expresan (estoy generalizando, claro) por medio de un tipo de canto
parlato (sprechgesang) o, incluso, simplemente hablado
(sprechstimme), del que se deriva toda una serie de obstáculos que dificultan mucho la labor a los solistas. Además, no es raro que deban enfrentarse a orquestaciones generalmente densas y de carácter sinfónico que no siempre siguen la línea vocal. Por no mencionar el hecho de que tales roles no gozan de la popularidad de otros ya clásicos y reconocidos que cantan "más bonito". Es decir, que, para el caso de las óperas "ñiñoñiño" no sé si sería aplicable lo que yo quería decir.