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RUSALKA, función anoche dia 25, con un teatro digamos que no a tope de público y con bastante visitante foráneo.
si tuviera que titular por el título y protagonista principal, lo calificaría de Asmik Grigorian una RUSALKA más que completa y brillante, Soprano y bailarina al unísono.
Entrado en breves comentarios de mi parte, diría que en lo vocal y musical, sin calificarlo de excelente, sí rayando en lo sobresaliente su conjunto.
- ASMIK GRIGORIAN supongo ya familiarizada con esta complicada y cargante producción, es Rusalka. La emisión puede gustar mucho o no tanto en cuanto a la belleza vocal pero como cantante e intérprete , la lituana es una fuera de serie actual. Tiene lo máximo para un/una cantante, en este caso soprano lírica : canto fácil, proyectado,sin subterfugios de adornos ni de cursiladas. Sus registros son siempre homogéneos, con una proyección vocal sostenida que aguanta perfectamente. Frasea, matiza, actúa ( además de cantar, muy notables dotes de danzarina sabiéndose mover sobre las puntas). Conecta y emociona al público, jamás aburre y además por su repertorio, es una soprano que arriesga con el repertorio que acomete ( esta RUSALKA, después de haber protagonizado un TRITTICO completo en Paris Bastille). Dada la citada facilidad en su línea canora y en su homogeneidad de registros, no me extraña que pueda acometer con su voz ( sin esfuerzos, ni cambios de colores, ni engrosando artificialmente la voz), repertorios tan opuestos como eslavos , italianos ( puccinianos sobre todo), alemán, etc.., brillando casi siempre. Es además, un animal escénico, artista completa.
Temporada que viene, prevista como Manon Lescaut ( nada que ver con la Sirenita).
PIOTR BECZALA, aquí como Príncipe, demuestra ( a diferencia de sus Radamés, Manrico, Calaf) que es un tenor lírico de gran categoría y siempre con ese canto expansivo y elegante, además de un cuidado fraseo y aprovecha ese caramelo vocal que es el Príncipe para mostrar su emisión brillante, sus reguladores y unos diminuendos / pianissimi de enorme categoría como en la escena final de su muerte. Un pero en mi opinión, más notorio sobre todo cuando Beczala canta repertorio de cierta fuerza dramática : su canto siempre expansivo y sin forzar, se topa en las partes más agudas con algo de pérdida de color y tales agudos quedan a veces como blanquecinos. ( anoche, le sucedió algo así en su entrada y duo final del primer acto ). Sigue siendo y no es tan jovencito, uno de los grandes tenores líricos actuales y que conecta con el público. ( ya van quedando pocos, Beczala, Alagna y poco o nada más en el campo tenoril )
ALEKSANDROS STAVRAKIS, como Vodnik y padre de Rusalka y hermanas, no era conocido por mi y ha resultado una sorpresa más que positiva. Es un Bajo con brillante voz de Bajo lírico auténtico ( es joven y le falta quizás graves más rotundos necesarios quizás para el gran repertorio italiano), pero aquí se desenvuelve vocalmente con gusto, musicalidad , además de una emisión sana y de calidad.
OKKA VON DAMERAU, como la bruja/ curandera Jezibaba, mejor en lo escénico que en lo vocal; es más soprano que mezzo ( corta del registro grave), correcta casi siempre aunque no llega a deslumbrar como los principales protagonistas
KARITA MATTILA, como Princesa extranjera y que solo aparece a partir del 2o acto, ya veterana, ha perdido volumen y proyección del instrumento, pero sabe como frasear y adaptar el rol a sus posibilidades actuales. Notable escenicamente.
En cuanto a los demás comprimarios, de buen nivel en general, con las ninfas también actuando de bailarinas, destacaría la notable prestación vocal del sempiterno MANEL ESTEVE , como gardabosques.
De la orquestación y concertación , que decir? pues que es de las mejores direcciones de J. PONS que le he escuchado, cuadrando bien todas las secciones orquestales, dando calidez de sonido, equilibrio y matizando, quizás con alguna fase en exceso ralentizada y siempre con una tendencia "muy de Pons", de mirar poco a los cantantes y apenas darles las entradas, es decir siempre volcado con sus solistas del foso, lo cual podría ser discutible en otro tipo de repertorio. La parte coral o de los coros, cantada desde el interno del teatro y no sé si incluso con parte de sonido grabado.
De CH. LOY y su producción ( ya vista en Madrid, Valencia , Dresden y algún otro lugar), muy a lo "Loy". Escenario único con un atrio palaciego/residencial la todo transcurre, con el único añadido en el primer y tercer actos, de las rocas/ piedras ( sustitutivas de los elementos acuáticos). Aquí no hay sirenitas, ni ninfas, ni Príncipes azules, ni por supuesto nada de la mitología ni del libreto, ni del cuento de Christiansen y sí, bastante figurante/danzarín. Atemporal, se resaltan bastante las pasiones humanas ( nada del mundo fantástico), sobre todo en los bailes y complementos del 2º acto. En el tercer acto y supongo que como elemento ( poco decorativo), destaca una cierva muerta se supone cazada en el bosque. En resumen, una producción que podría servir para otras óperas distintas y que poco o nada tiene que ver con la partitura y con la belleza de la música de Dvorak, salvo quizás el 2o acto y toda la escena palaciega. En el primer acto y hasta su transformación en humana, la probre Asmik, convertida en bailarina ( algún cierto parecido en las Bailarinas de los cuadros de Degas) y además lisiada, saltando y haciendo equilibrios (magníficos )con sendas muletas de quita y pon. Es decir, que Loy , facilita poco o nada la labor de los cantantes, eso sí con movimientos escénicos bastante elaborados y trabajados.
En líneas generales, y por la parte musical, una RUSALKA de altos vuelos , sobre todo por la casi excelencia de la protagonista principal.
( posiblemente, repita en alguna de las últimas funciones previstas )
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