Hay veces que uno de mi pueblo (que soy yo) no entiende algunas de las cosas de los programadores de los teatros, bueno, ni muchas otra cosas. En este caso me refiero a la representación que he visto esta noche, con la mezcla de Ravel y Puccini.
Del Trittico, Gianni Schicchi aunque está bien, es la ópera que menos me gusta de las tres, pero esta noche comparando la Hora Española de Ravel con ella no había color, y eso que no ha estado mal. He pensado varias veces lo de que pena el no haber programado el Trittico completo o solo con Sor Angélica (me encanta), e incluso con El Tabarro. No lo he entendido, salvo que la razón sea que haya por medio algún “hermanísimo” o alguna “sobrina o sobrino”, que lo justifique. En fin, una pena.
Ya digo que no es que haya estado mal, pero se le notaba sin la altura que tienen estas otras obras.
Como todo ha sido con sentido del humor, en el apartado musical estas han sido mis impresiones.
La Hora Española:
Eve-Maud Hubeaux (Concepción), tiene buena voz y se ha metido en un papel que ha dominado a la perfección, es verdad que no tiene demasiadas dificultades, pero se ha empleado a fondo (parece ser que fuera de escena más). El mozo de los relojes si va mucho por allí tendrá que tomarse una caja de vitaminas, si no morirá casi seguro. Bien.
Iván Ayón Rivas (Gonzalve), para mí la sorpresa de la noche, no lo conocía y me ha gustado mucho, una voz bonita y poderosa que proyecta perfectamente. Me ha sorprendido. A Concepción no le ha gustado tanto, mucho bla, bla, pero ni una rosca. Bien.
Mikeldi Atxalandabaso (Torquemada), es un cantante que aunque suele interpretar papeles secundarios, lo he visto varias veces y siempre cumple. Hoy ha podido haber un accidente, en un momento dado una señora ha sacado un pañuelo rojo para sonarse, y Torquemada ha estado a punto de embestir y caer del escenario, se ha quedado al borde. Bien.
Armando Noguera (Ramiro), este Ramiro me he quedado con la duda de si es el cuñado del Comandante Lara, ese que cuenta que no es el más listo de la clase. Aunque hoy en día en ciertos trabajos solo con saber leer y escribir, ya te lo dan. Lo digo porque este es un figura, igual sube los relojes, que alegra la vida a quien haga falta, siempre se ha comentado que a todos les va la marcha y les da por lo mismo. Concepción estaba maravillada. Bien.
Manuel Fuentes (Don Iñigo Gómez), ha cumplido (cantando), en lo demás no había forma, no cabía ni en el reloj, tiene que adelgazar. Bien.
La puesta en escena simpática y colorista, incluso ha salido un toro con los cuernos embolados. Torquemada los ha mantenido normales y sin afeitar. Bien.
Gianni Schicchi:
Ambrogio Maestri (Gianni Schicchi), estos papeles los borda, a su magnifica voz añade unas actuaciones soberbias. Muy bien.
Marina Monzó (Lauretta), aunque su papel no es de los más extensos, su Mio babbino caro la hace protagonista, está teniendo una buena progresión y sigue yendo a más. Muy bien.
Iván Ayón Rivas (Rinuccio), en esta ha estado todavía mejor, sorprende el chorro de voz que tiene, pero además muy agradable. Muy bien.
El resto todos a un buen nivel. Bien.
La puesta en escena aunque es sencilla, está muy bien conseguida. Bien.
La Orquesta espectacular como siempre, el joven director Michele Spotti, ya la conocía y le ha sacado un buen partido. Muy bien.
En conjunto una noche agradable, en la que he contado además con la compañía de mis buenos amigos Llevantis y Rafa, y del más que amigo Mandryka y su bellísima esposa. Un lujazo.
O sea que Ravel, vale, pero Puccini es otro nivel. Es Champions puro.
Viva Puccini !!!.
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Era tan pobre que solo tenía dinero
La vida está llena de pequeñas cosas que son las que te hacen feliz
